12 DE noviembre DE 2025
La Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV) ha hecho públicas este 12 de noviembre sus primeras estimaciones sobre la producción mundial de vino en la actual campaña 2025/26 (vendimia de 2025 de primavera en el Hemisferio Sur, de otoño en el Hemisferio Norte).
En concreto, la previsión inicial se sitúa entre 228 y 235 millones de hectolitros, con una estimación media de 232 millones de hectolitros. Esto supone un aumento del 3% con respecto a la cosecha de 2024, que fue históricamente baja, pero sigue estando un 7% por debajo de la media de los últimos cinco años.
Italia continua siendo el mayor productor mundial de vino en 2025 (47,3 Mhl), por delante de Francia (35,9 Mhl) y España (29,4 Mhl).
Por su parte, Estados Unidos ocupa el cuarto lugar, mientras que Australia se recupera de la menor cosecha de 2024 y avanza a quinto productor mundial en 2025, por delante de Argentina, que ocupa el sexto lugar y es el mayor productor de Sudamérica.
A pesar de los contrastes regionales, señala la OIV, es probable que el mercado mundial del vino se mantenga en general equilibrado, ya que el limitado crecimiento de la producción contribuirá a estabilizar las existencias en un contexto de debilitamiento de la demanda y de continuas incertidumbres comerciales.
Estas primeras estimaciones fueron presentadas en un nuevo informe de la OIV (“World Wine Production Outlook”) y se actualizarán en función de los últimos datos consolidados de 2025.
Los datos definitivos sobre la producción mundial de vino en 2025 serán anunciados por la OIV en el segundo trimestre de 2026 y publicados en el informe anual de la OIV: «State of the World Vine and Wine Sector»
La recuperación global de la producción sigue siendo muy limitada y desigual, reflejando incrementos moderados en ambos Hemisferios en las cosechas de primavera (Hemisferio Sur) y de otoño (Hemisferio Norte), a pesar de la ligera mejoría respecto al año anterior, cuyo registro histórico fue muy bajo, sin alcanzar los niveles medios entre las principales zonas productoras.
Así, por ejemplo, en Europa, el crecimiento estimado por la OIV ha sido muy limitado, con Francia manteniendo una vendimia reducida para su potencial productivo y España que se ha visto afectada un año más por la sequía y las olas de calor de verano (sobre todo de la segunda quincena de agosto, con Portugal y Alemania que también soportaron condiciones meteorológicas adversas.
Ya, fuera del continente europeo, en el Hemisferio Sur, Chile, uno de los principales productores mundiales, registró uno de los descensos más importantes, mientras que Estados Unidos, aunque mejoró, no logró recuperar su promedio quinquenal.
Por ahora, Italia es, como primer pais productor, el único que parece mejorar (aunque sus datos estadísticos siempre hay que cogerlos con reparos), mientras que otros varios países productores de la Europa Central y Sudoriental también auementan sus cosecha sobre su media histórica, lo mismo que algunos grandes productores del Hemisferio Sur, que ha servido para compensar al menos parcialmente los descensos en otros países productores.
La OIV destaca que la variabilidad y la incertidumbre meteorológica y climática volvió a ser el factor que ha determinado las cosechas de uva para vinificación en ambos Hemisferios.
La limitada producción frena también las consecuencias adversas que sobre la oferta tiene un contexto de demanda débil y de unas existencias que se mantienen más elevadas de lo deseable en varios mercados maduros.
Es la tercera campaña consecutivo en la que la producción mundial de vino se mantiene por debajo de la media de los cinco campañas anteriores, y eso hace que los stocks acumulados no generen presiones adicionales sobre el suministro, con lo que el mercado global se mantiene con un equilibrio ajustado, con efectos sobre la evolución de los precios y de comercialización dependiendo de cada país o de cada segmento de producción.
Unión Europea
La OIV estima en la Unión Europea que la producción de vino en 2025/26 podría quedar en un promedio de 140 millones de hectolitros, con un aumento moderado del 2% y de 2,1 Mhl respecto a la camaña anterior 2024/25, pero sería el segundo registro más bajo del presente siglo
No obstante, el bloque europeo mantiene una cuota del 60% del la producción total mundial.
La cosecha de 2025/26 continuó siendo muy volátil en los viñedos europeos. Los productores se enfrentaron nuevamente tanto a episodios de sequía y calor extremo, como de lluvias intensas y a tormentas con granizo localmente fuertes. Todo ello provocó unos rendimientos dispares, presionando también sobre la sanidad y la calidad vitícola, confirmando una vez más la creciente preocupación por la incidencia de los fenómenos meteorológicos extremos sobre este cultivo, así como la irregularidad de las cosechas.
Italia consolida en 2025 su liderazgo como primer productor mundial de vino, con una estimación de 47,4 Mhl, un 8% y unos 3,3 millones más con respecto a 2024, elevando además este volumen en torno a un 2% sobre su media quinquenal.
Francia, con 35,9 Mhl esperados, encadena este año su segunda cosecha históricamente baja, un 16% por debajo de la media del anterior quinquenio, debido al mix de calor y sequía que recortaron de forma bastante notable los rendimientos en las principales regiones vitivinícolas. Además, hay que tener en cuenta el proceso de reestructuración de este cultivo, que ha supuesto recortar en 20.000 hectáreas en las zonas vitivinícolas de Burdeos y de Languedoc-Rosellón.
Por su parte España, según el reporte de la OIV, se sitúa en 2025/26 con una producción de vino de 29,4 Mhl, manteniéndose como tercer productor mundial, pero con un descenso de 1,7 mhl (-6%) sobre 2024/25 y también un 15% por debajo de la media del lustro anterior.
Estaríamos, por tanto, en nuestro país con una de las vendimias más cortas de las últimas décadas. Únicamente, en los años 2023 y 2025 la producción de vino en España se había situado por debajo de los 30 Mhl en los últimos 30 años, debido a una sequía en la fase de crecimiento de las bayas y de temperaturas estivales extremas, acompañadas con tormentas localizadas de granizo.
Factores todos ellos que afectaron al desarrollo de este cultivo, con una reducción de los rendimientos; un estrés hídrico en algunos casos, y un retraso de la maduración de las uvas en buena parte de las zonas productoras.
Otros países comunitarios también registran descensos en sus producciones. Así, Alemania se queda en 7,3 Mhl con un descenso del 6% interanual y del 14% sobre su media quinquenal, debido a lluvias intensas en septiembre que afectaron al cultivo y obligaron a adelantar la vendimia.
En la vecina Portugal, la previsión se queda en apenas 6,2 Mhl, con una caída estimada del 11%, tras un invierno seco que fue seguido de lluvias récord en primavera y culminó, como en España, con sucesivas olas de calor en verano.
Bulgaria obtendría 0,6 Mhl, un 5% menos, que es su producción más baja en las últimas décadas, después de sufrir heladas primaverales, que dañaron buena parte de este cultivo en las zonas central y meridional del país
Entre los países con aumentos, Grecia recupera parte del terreno perdido con 1,5 Mhl, y un aumento del 9% esperado, pero aún un 20% por debajo de su media.
Aumentan cosechas también Eslovaquia, Luxemburgo y Chipre, pero sin llegar a superar sus promedios históricos.
Por el contrario, Rumanía aumenta su produccion en unl 29%, hasta 4,1 Mhl, ligeramente por encima de su media quinquenal, gracias a lluvias al final del ciclo.
Hungría mantiene 2,7 Mhl, un 5% sobre la media, mientras Austria rebota hasta 2,5 Mhl, un 6% más que su media.
Eslovenia, Croacia y Chequia también logran estabilizar o aumentar su producción, situándose cerca o por encima de sus niveles medios.
Fuera de la UE
En el resto del Hemisferio Norte, Estados Unidos, que se sitúa como cuarto productor mundial, podría obtener unos 21,7 Mhl, con un aumento del 3% con respecto a 2024, pero todavía un 9% por debajo de su media, con California, que concentra cerca del 85-90% de toda la producción del país, aumentando en un 4%.
Rusia mantuvo su produccion en 5,1 Mhl (-1%), un volumen 9% superior a su media quinquenal; Georgia bajó su cosecha un 14% hasta 2,1 Mhl, situándose un 2% por encima de la media; Moldavia llega hasta 1,4 Mhl, un 18% más y un 3% por encima de su media del lustro anterior, y Suiza, por su parte, alcanza un millón de hectolitros, con un aumento del 29% interanual y del 16% sobre su media.
Para China, la OIV señala que los datos sobre la cosecha de uva para vino de este año no están disponibles.
Hemisferio Sur
Por último, en el Hemisferio Sur, donde la vendimia se celebra en los meses de primavera, la producción total de vino se estima en torno a 49 Mhl, con un alza del 7%, pero todavía un 5% por debajo de la media del anterior quinquenio.
No obstante, después de tres años consecutivos de bajas cosechas la región sur muestra signos de recuperación de las cosechas, pero con comportamientos dispares y erráticos entre los países de la zona. Su participación sobre la producción global de vino se mantiene estable y supone en torno al 21% del total mundial.
Más en concreto, Australia lidera la producción en esta zona por debajo del Ecuador, con 11,6 Mhl y un incremento del 11%, un volumen todavía un 2% inferior a su media.
Nueva Zelanda repunta considerablemente en un 32% hasta llegar a los 3,7 Mhl, un 15% por encima de su promedio y la segunda mayor vendimia de su historia.
Argentina, con 10,7 Mhl, mantiene su estabilidad y se queda un poco por debajo de su media, pero aún así consolidándose como primer productor sudamericano.
Por el contrario Chile llega en 2025 a su cuarto año de descenso, esperando apenas 8,4 Mhl y reduciendo esta vez su producción un 10% con respecto a la de 2024 y nada menos que un 26% sobre su media, debido a su persistente sequía.
Brasil, por el contrario, obtuvo una vendimia, calificada de excepcional, con 2,9 Mhl, con un incremento del 38%, un 15% más también sobre su media, gracias a un ciclo marcado por lluvias invernales y un verano seco y soleado.
En cuanto a Uruguay, su producción fue de 0,6 Mhl, un 7% por debajo, mientras que Sudáfrica mejoró su producción, aportando 8,8 Mhl y un 16% más que en 2024/25,m, más cerca de su promedio despues de dos años muy complejos en su producción.
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