11 DE julio DE 2025
Los expertos de los Grupos de Trabajo del COPA-Cogeca sobre Cereales, Oleaginosas y Proteínas prevén una modesta mejora para los cereales de la UE en 2025, un año mixto pero relativamente estable para las oleaginosas, y un resultado positivo para las proteaginosas, a pesar de la disminución de la superficie sembrada.
Sin embargo, la situación general sigue dependiendo de las condiciones meteorológicas, y las próximas semanas serán decisivas, según la organización que defiende los intereses del colectivo de productores agrarios y de sus cooperativas en la Unión Euoropa
Así, el COPA-Cogeca prevé que la producción de cereales de la UE-27 alcance los 275,2 millones de toneladas en 2025, con un aumento del 6,9% con respecto a 2024. Esta recuperación se debe a un aumento del 2,2 % en la superficie sembrada y una mejora del 4,6 % en los rendimientos.
Tras un 2024 complicado, los principales cultivos de cereales muestran signos de recuperación. Así, añade, se espera que la producción de trigo blando aumente un 9,6 %, la de cebada,. un 9,2 % y la de maíz, un 4,7 %, todo ello gracias a una mejora de los rendimientos por las condiciones meteorológicas.
Por el contrario, el trigo duro se enfrenta a una fuerte caída del 32%, debido a unos rendimientos significativamente inferiores (-33,7%).
Entre otros cereales, se prevé que el triticale (+7,4%), la avena (+6,4%) y el centeno (+2,8%) también registren aumentos de producción.
En cambio, el sorgo se enfrenta a un descenso significativo (-19,9%), debido a una fuerte reducción de la superficie sembrada (-31,1%).
Geográficamente, indica el COPA-Cogeca, la recuperación sigue siendo desigual entre los Estados miembros: si bien algunas regiones muestran claros signos de mejora, contratiempos locales, como las olas de calor estivales, siguen siendo preocupantes.
El COPA-Cogeca destaca que, si bien la cosecha de cereales de 2025 marca una clara mejora con respecto a la de 2024 y se ajusta estrechamente al promedio quinquenal recortado (276,6 millones de toneladas), este mismo promedio refleja un período de cosechas inferiores a las esperadas.
Las últimas cinco temporadas han quedado sistemáticamente por debajo de los niveles históricos, lo que significa que incluso la recuperación de este año se mantiene muy por debajo de los niveles observados en décadas anteriores.
En este contexto, 2025 debe considerarse una estabilización relativa tras un período de rendimiento insuficiente crónico, apunta el COPA-Cogeca.
Semillas oleaginosas
En el caso de las semillas oleaginosas, las perspectivas para 2025 son relativamente estables, con una producción total prevista en la UE-27 de 31,1 millones de toneladas, lo que representa una ligera disminución del 0,8% en comparación con 2024.
La superficie total dedicada a las semillas oleaginosas ha aumentado ligeramente un 0,5%, mientras que se prevé que los rendimientos se mantengan bastante estables, con una disminución del 1,3%.
Un pequeño aumento de la producción de colza (+0,1%) se compensa con una disminución de la producción de girasol (-4,5%), debido principalmente a menores rendimientos.
Por el contrario, se prevé que la producción de soja crezca un 5,9%, impulsada tanto por la expansión de la superficie como por la mejora de los rendimientos.
La evolución de cada país muestra tendencias diversas, según el COPA-Cogeca. Mientras que algunas regiones se benefician de las condiciones favorables de principios de primavera, otras siguen enfrentándose a déficits persistentes de humedad del suelo y a la volatilidad de los mercados de insumos.
Por su parte, los denominados cultivos proteaginosos ofrecen los resultados más positivos en las perspectivas para este año. A pesar de una disminución del 3% en la superficie total, se espera que la producción de la UE-27 alcance los 3,82 millones de toneladas, un sólido aumento del 8% en comparación con 2024.
Este crecimiento se debe principalmente a mejores rendimientos, especialmente para guisantes (+21%) y judías (+11%).
Sin embargo, la producción de altramuces disminuye drásticamente (-66%) debido tanto a la menor superficie como a los rendimientos.
Si bien los primeros indicios son, en general, alentadores, concluye el COPA-Cogeca, la persistencia de episodios de calor o la escasez de precipitaciones durante el llenado y la cosecha de los granos podrían afectar los resultados finales.
Para esta organización, es fundamental realizar un seguimiento estrecho de las condiciones de los cultivos en los Estados miembros, ya que las próximas semanas serán cruciales para determinar el resultado final de la cosecha de 2025.
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