16 DE junio DE 2026
El Consejo Oleícola Internacional (COI) ha concedido 30 becas a profesionales del sector oleícola procedentes de 14 países miembros para participar en el XXIII Curso Internacional de Experto en Cata de Aceites de Oliva Vírgenes, que se celebrará en la Universidad de Jaén entre el 21 de septiembre y el 11 de diciembre de 2026.
Los participantes seleccionados proceden de Argelia, Argentina, Croacia, Egipto, Grecia, Irán, Israel, Italia, Libia, Marruecos, España, Túnez, Turquía y Uruguay, lo que pone de manifiesto el alcance internacional de este programa formativo y el compromiso del COI con la capacitación de profesionales de toda la cadena de valor del olivar.
Considerado uno de los programas de referencia a nivel mundial en análisis sensorial de aceites de oliva vírgenes, el curso combina formación teórica y práctica intensiva.
Los alumnos profundizarán en la evaluación organoléptica de los aceites, la identificación de atributos positivos y defectos sensoriales, así como en la interpretación de los principales parámetros de calidad establecidos por las normas del COI.
Las becas concedidas cubren la matrícula, los gastos de desplazamiento, el seguro y una asignación mensual para sufragar la estancia de los participantes durante el desarrollo del curso en Jaén.
La selección de los beneficiarios se ha realizado teniendo en cuenta su formación académica, experiencia profesional y capacidad para contribuir al desarrollo del sector oleícola en sus respectivos países.
Con esta iniciativa, el COI pretende reforzar las capacidades técnicas, facilitar la transferencia de conocimiento y promover una cultura común de calidad entre los principales países productores.
La organización destaca que numerosos antiguos alumnos han impulsado posteriormente paneles de cata, sistemas de control de calidad y programas de formación en sus lugares de origen, contribuyendo a una aplicación armonizada de los estándares internacionales del aceite de oliva.
Importancia estratégica de los datos y las iG para el futuro del sector olivarero
Por otro lado, el COI la pasada semana dos talleres especializados dedicados a fortalecer el intercambio de conocimientos y la cooperación internacional en dos áreas clave para el sector olivarero: la recopilación de datos y la previsión de cosechas, y las Denominaciones de Origen Protegidas (DOP) y las Indicaciones Geográficas Protegidas (IGP).
Celebrados en la sede del COI en Madrid, con participación tanto presencial como en línea, los eventos reunieron a expertos, responsables políticos, investigadores y representantes de países productores de varios continentes.
Datos y cooperación para un sector olivarero resiliente
El primer taller, abierto exclusivamente a expertos del COI y dedicado a la disponibilidad de datos, el análisis de políticas y el apoyo a la toma de decisiones, examinó cómo las estadísticas fiables y los sistemas de previsión mejorados pueden contribuir a la transparencia del mercado, la formulación de políticas basadas en la evidencia y el desarrollo sostenible del sector.
Expertos del Instituto de Investigación sobre Políticas Alimentarias y Agrícolas (FAPRI), la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Centro Común de Investigación (JRC) de la Comisión Europea , la Junta de Andalucía , Túnez y Grecia compartieron experiencias y metodologías destinadas a mejorar la fiabilidad y la comparabilidad de la información del sector olivarero.
Los participantes destacaron que las metodologías sólidas y una cooperación más estrecha entre productores, molinos, comerciantes, investigadores, autoridades públicas y organizaciones internacionales son esenciales para construir sistemas de información más eficientes.
Los debates también subrayaron la necesidad de integrar indicadores climáticos e hídricos en los sistemas de monitoreo y de aprovechar las tecnologías digitales, la teledetección y la inteligencia artificial para mejorar la previsión y la toma de decisiones.
Protegiendo un patrimonio único
El segundo taller, que contó con la participación de más de 150 personas, se centró en el papel de las DOP y las IGP como impulsoras de la calidad, el desarrollo territorial y la competitividad.
Bajo la supervisión del subdirector ejecutivo de la COI, Abderraouf Laajimi, la Secretaría Ejecutiva llevó a cabo una actualización exhaustiva del análisis de la COI de 2010 sobre las indicaciones geográficas en el sector olivarero.
Este estudio, actualizado y ampliado —que la COI espera publicar próximamente—, sirvió de base para el seminario y para los debates sobre la evolución de los sistemas de DOP e IGP en los últimos quince años.
Mediante estudios de caso de España, Grecia, Marruecos, Argentina e Italia, los participantes exploraron modelos de gobernanza, sistemas de certificación, marcos legales y oportunidades futuras para los productos con certificación de origen.
Los debates subrayaron que las indicaciones geográficas son mucho más que instrumentos legales. Contribuyen a preservar el patrimonio, fortalecer la identidad local, generar valor para los productores y apoyar a las comunidades rurales.
Los ponentes también destacaron la importancia de la investigación, la innovación y la cooperación entre productores, autoridades públicas e instituciones de investigación para garantizar la sostenibilidad a largo plazo de estos sistemas.
Al mismo tiempo, los participantes identificaron varios desafíos, entre ellos la complejidad y el costo de los sistemas de certificación y la necesidad de mejorar la concienciación del consumidor sobre el valor y la autenticidad de los productos con indicación geográfica protegida (IGP).
El taller concluyó que el futuro de las indicaciones geográficas reside en equilibrar una sólida protección con la innovación, la confianza del consumidor y la cooperación internacional, a la vez que se genera valor sostenible para los productores y los territorios.
Conclusiones clave y perspectivas
Resumiendo las conclusiones del primer taller, el subdirector ejecutivo Abderraouf Laajimi señaló que la previsión permite al sector anticiparse a los desarrollos futuros, pero que el verdadero reto no reside solo en predecir el futuro, sino en construir el futuro que deseamos para el sector olivarero.
Asimismo, los debates sobre las indicaciones geográficas reafirmaron que las denominaciones de origen son mucho más que etiquetas: representan una garantía colectiva de calidad, confianza e identidad, que permite a los productores preservar su patrimonio a la vez que generan valor económico en mercados cada vez más competitivos.
Mediante estos dos talleres, el COI reafirmó su compromiso de promover el intercambio de conocimientos y fomentar la cooperación internacional en apoyo de un sector olivarero mundial más transparente, competitivo y sostenible.
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