29 DE mayo DE 2026
El sector de la industria cárnica española reclama reciprocidad efectiva y equilibrio competitivo ante la entrada en vigor del acuerdo comercial provisional de la UE con el bloque de MERCOSUR (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay).
La Asociación Nacional de Industrias de la Carne de España (ANICE) y la Federación Empresarial de Carnes e Industrias Cárnicas (FECIC) celebraron el pasado 28 de mayo en Madrid la jornada “El DAFO de MERCOSUR”, reuniendo a cerca de un centenar de representantes de distintos ámbitos del sector ganadero-cárnico.
Ambas organizaciones patronales de la industria cárnicahan impulsado esta iniciativa de análisis y debate con el objetivo de generar un espacio de diálogo y reflexión sobre uno de los debates comerciales más relevantes para el futuro del sector agroalimentario europeo.
En concreto, la jornada ha permitido abordar los desafíos, amenazas, fortalezas y oportunidades (DAFO) derivados del acuerdo entre la Unión Europea y los países integrantes de MERCOSUR, analizando cuestiones prioritarias como la competitividad empresarial, la reciprocidad normativa, la sostenibilidad, los estándares de producción, la seguridad alimentaria y el acceso a nuevos mercados internacionales.
Ambas organizaciones recordaron que, pese a su complejidad, el acuerdo abre oportunidades relevantes en un mercado de más de 260 millones de consumidores y posee una evidente dimensión económica y estratégica para Europa.
No obstante, tanto ANICE como FECIC reiteraron la posición prudente pero constructiva que mantienen desde el inicio de las negociaciones, subrayando que la apertura comercial solo será sostenible si existe una reciprocidad efectiva y verificable en materia sanitaria, medioambiental, laboral y de bienestar animal.
“El debate no debe centrarse en estar a favor o en contra de los acuerdos comerciales, sino en cómo se aplican, con qué garantías y bajo qué condiciones de equilibrio competitivo”, señalaron ambas organizaciones.
“Sin salvaguardas eficaces no puede existir un acuerdo equilibrado. Europa no puede abrir mercados fuera mientras pierde competitividad dentro por el peso regulatorio, los costes energéticos y las crecientes cargas administrativas”, añadieron.
Implicaciones del acuerdo UE-Mercosur
La apertura de la jornada contó con la participación de destacados representantes institucionales y expertos en comercio internacional, entre ellos Paolo Garzotti, jefe de Unidad para América Latina y el Caribe de la Comisión Europea, quien analizó la situación actual del acuerdo UE-MERCOSUR y sus implicaciones para España.
Garzotti destacó que, la limitación de las cuotas de carne en los sectores más sensibles y los mecanismos rápidos de protección que pueden activarse en días, en caso de desequilibrio y daño evidente, “existe también una oportunidad para la industria cárnica española y europea a través de la transformación de materia prima importada, generando valor añadido, actividad industrial y empleo a lo largo de toda la cadena alimentaria”.
A continuación, intervino Julián Conthe, director general de Política Comercial y Seguridad Económica del Ministerio de Economía, Comercio y Empresa, quien subrayó que el acuerdo con MERCOSUR “permite completar el círculo del ordenamiento comercial de la Unión Europea con América Latina”, defendiendo la necesidad de explorar las oportunidades reales de colaboración entre empresas y Administraciones, en un ejercicio de escucha permanente, a la hora de abordar las bondades y las amenazas de los acuerdos de libre comercio.
Por su parte, Michele Spangaro, responsable de Asuntos Públicos para Europa y América Latina de ASSICA, la asociación italiana de industrias cárnicas, afirmo con rotundidad que la asociación italiana apoya el acuerdo con MERCOSUR por las enormes oportunidades económicas y comerciales que puede generar para la industria cárnica europea, aunque advirtió igualmente de la necesidad de preservar las producciones europeas mediante salvaguardas eficaces y de corregir el actual desequilibrio competitivo derivado del exceso regulatorio y burocrático existente en Europa.
Control efectivo de las importaciones
Uno de los bloques centrales del encuentro ha sido la mesa redonda moderada por Horacio González-Alemán, CEO de THOFFOOD, en la que participaron Daniel Medina, director general de Grupo Medina; Jaime Yartu, CEO de El Encinar de Humienta; Tomás Rubiato, responsable de Asuntos Públicos de Vall Companys; y Pedro Olivares, director de Veterinaria y Ganadería de ElPozo Alimentación.
Durante el debate se abordaron cuestiones clave como el control efectivo de la aplicación normativa; la diferencia entre competir en volumen o competir en valor añadido; el alcance real de las cuotas de importación; la vigencia del sistema de licencias; la suficiencia del mecanismo de salvaguardia previsto; y el encaje del acuerdo con el modelo europeo de producción.
La clausura institucional la llevó a cabo José Luis Agüero, subdirector general de Producciones Ganaderas y Cinegéticas del MAPA, quien puso de relieve la importancia estratégica del sector cárnico para España y su contribución a una balanza comercial positiva.
Agüero destacó la fortaleza e importancia económica del sector cárnico español, así como su capacidad innovadora y su relevante aportación al conjunto de la economía nacional.
En este sentido, recordó que el saldo comercial del sector agroalimentario supera los 18.000 millones de euros, de los cuales aproximadamente el 45 % corresponde a la industria cárnica.
Tras la jornada, el director general de ANICE, Giuseppe Aloisio, señaló que “el debate sobre MERCOSUR no puede simplificarse entre proteccionismo y libre comercio. La verdadera cuestión es cómo construir acuerdos comerciales que refuercen la confianza, preserven capacidad productiva e industrial en Europa y generen valor añadido para toda la cadena alimentaria”.
Por su parte, el secretario general de FECIC, Ignasi Pons, destacó que “el acuerdo con MERCOSUR trasciende el ámbito estrictamente arancelario y afecta directamente a cuestiones clave como la autonomía estratégica europea, la competitividad industrial, el equilibrio territorial y la percepción social de la globalización”.
Con la celebración de esta jornada estratégica, ANICE y FECIC refuerzan su compromiso con la defensa de una política comercial europea abierta, equilibrada y basada en reglas claras, reciprocidad efectiva y condiciones de competencia justas para las producciones europeas.
El futuro del comercio internacional no puede construirse sobre desequilibrios regulatorios permanentes. Europa necesita acuerdos abiertos, pero también justos, verificables y compatibles con la sostenibilidad económica y productiva de su tejido industrial.
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