10 DE diciembre DE 2025
Los interlocutores sociales europeos del sector pesquero (además de Europêche, la sección de Pesca del COPA-Cogeca y ETF Fisheries Policy Officer) expresan su profunda preocupación y firme oposición a la propuesta de la Comisión Europea sobre las posibilidades de pesca en el Mediterráneo para 2026, que se debaten estos días.
Para Europêche, la asociación que representa los intereses de las organizaciones nacionales de empresas pesqueras de la UE, "las medidas, que supondrían algunos de los recortes más severos jamás impuestos, corren el riesgo de desmantelar todo un sector que ya está al límite, poniendo en juego miles de puestos de trabajo, medios de vida familiares y el tejido socioeconómico de las comunidades costeras de toda la región."
En concreto, la propuesta comuntaria prevé reducciones drásticas del esfuerzo pesquero:
-Hasta un 65% menos de días de pesca para los barcos de arrastre en Francia y España, –64% en Italia.
-Una línea de base de 9,6 días por buque por año, si no se aplican medidas compensatorias
-Nuevas y fuertes restricciones a los palangreros de merluza
-Límites a las capturas de camarón de aguas profundas
-Calendarios de pesca restrictivos adicionales en zonas clave
Estos recortes se producen, señala Europêche, a pesar de los considerables sacrificios realizados por los pescadores para recuperar las poblaciones de peces.
Estos esfuerzos han sido reconocidos en el informe "El estado de la pesca en el Mediterráneo y el mar Negro (2025)" de la FAO y la CGPM [1] , que señala mejoras significativas y un aumento de las poblaciones de peces en varias poblaciones.
Sin embargo, recalca esta Asociación, en lugar de consolidar este progreso mediante medidas equilibradas, predecibles y socialmente justas, la Comisión propone un paquete que el sector considera, en general, económicamente insostenible. Incluso con el plan de compensación propuesto por la Comisión para recuperar días de pesca mediante medidas de conservación adicionales, el impacto en regiones como Cataluña, el Mediterráneo Occidental y el Estrecho de Sicilia sería grave y desproporcionado. Según los interlocutores sociales, el paquete propuesto no se ajusta a los últimos dictámenes científicos" [2] .
A pesar de que se la menciona constantemente como el modelo a seguir, la propuesta de la Comisión Europea carece de un enfoque verdaderamente holístico.
Se ignoran otros factores de estrés ambiental relevantes, como el aumento de la temperatura y la acidificación del agua, así como las actividades humanas que afectan a las poblaciones de peces, y la culpa parece recaer exclusivamente en los pescadores, apunta Europêche.
Esa Asocición europea plantea una serie de preguntas fundamentales para la Comisión.
Dada la gravedad de la situación, los interlocutores sociales europeos solicitan respuestas claras a la Comisión Europea:
-¿Las medidas previstas para 2026 han ido acompañadas de un estudio socioeconómico que evalúe sus posibles impactos sobre los trabajadores y las empresas y cómo abordarlos?
-¿Cómo puede la UE, en una fase donde la competitividad y la soberanía alimentaria se declaran prioridades, seguir ignorando el futuro de los pescadores mediterráneos?
Los pescadores proporcionan proteínas frescas y locales y contribuyen a la economía marítima europea y a la autonomía alimentaria estratégica. Estas propuestas socavan esa misión.
.¿Por qué la Comisión no propuso cambios, sabiendo que esta situación se repetiría?
Si el plan plurianual no permitía ninguna otra propuesta, ¿por qué la Comisión no presentó los cambios necesarios con antelación?
Por segundo año consecutivo, los armadores y pescadores se enfrentan a una crisis idéntica sin soluciones estructurales.
¿Son realmente viables las medidas compensatorias en todas las regiones?
Si bien la propuesta permite recuperar algunos días mediante artes de pesca selectivas o nuevas vedas, esto no es posible en todas partes. ¿Qué ocurrirá con el sector en esas regiones?
En este sentido, los pescadores advierten que estas reducciones suponen una invitación a expulsar a empresas y trabajadores del sector, acelerando un proceso ya visible en muchas zonas costeras donde los jóvenes están abandonando la profesión y las comunidades están perdiendo su base económica.
Llamado a un cambio de rumbo inmediato
Los interlocutores sociales europeos instan a la Comisión y a los Ministros de Pesca de la UE, que negociarán el paquete final este jueves 11 y viernes 12 de diciembre, a que adopten un enfoque equilibrado, realista y socialmente sostenible.
Al respecto, Europêche hace un llamamiento a:
-Medidas que protejan tanto los recursos marinos como el derecho de las comunidades costeras a mantener sus medios de vida;
-Un marco que garantice la previsibilidad, la viabilidad regional y un trato justo para todas las flotas;
-Una asignación suficiente de días de pesca para salvaguardar la viabilidad económica, con 180 días al año como referencia de base;
-La eliminación de los límites de captura de camarón rojo de aguas profundas;
Un diálogo significativo con los interlocutores sociales y los pescadores sobre el terreno, cuyos conocimientos y sacrificios deben reconocerse y respetarse.
Por último, los interlocutores sociales concluyen señalando que "los pescadores han hecho y siguen haciendo su parte: modernizando flotas, implementando métodos de pesca innovadores y adaptables, y cumpliendo con estrictos cierres y reducciones. Ahora es el momento de que la UE asuma su responsabilidad: proteger a las mujeres y los hombres que alimentan a Europa y preservar a las comunidades que dependen del mar. Es una llamada de atención al sector pesquero mediterráneo".
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