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El punto de encuentro de la cadena agroalimentaria

Periódico Digital Qcom.es: El punto de encuentro de la cadena agroalimentaria

23 DE octubre DE 2025

'La primera barrera 'agritech' que nos encontramos es la resistencia al cambio'

Expo AgriTech 2025, el mayor evento agrícola dedicado a presentar las últimas soluciones tecnológicas para el sector, volverá a abrir sus puertas con la visita de miles de profesionales de la cadena de valor de la industria agroalimentaria provenientes de más de una docena de países entre el 28 y 30 de octubre, de nuvo con Andalucía, una de las principales CC.AA. españolas en producción agraria y agroalimentaria de nuestro país, como epicentro europeo de la innovación agro y, en concreto, con Málaga, ciudad anfitriona, confirmando una vez más su potencial para acoger grandes encuentros tecnológicos.

Para explicarnos con más detalle las novedades del evento de este año y de todo lo que rodea al mundo "agritech" entrevistamos a Sergio Fabregat. director general de la edición de la Expo Agritech 2025.

¿Qué novedades más importantes presenta la próxima edición de Expo Agritech, 2025?

En primer lugar, Expo AgriTech 2025 contará con un aumento del 30% de su zona expositiva. En total, serán 12.000 metros cuadrados para mostrar innovación, maquinaria avanzada y soluciones de última generación, al tiempo que haremos una fuerte apuesta por las experiencias inmersivas. En este sentido, tendremos una Explotación 4.0, que, por primera vez, dará a conocer cómo las tecnologías están transformando distintas modalidades de fincas agrícolas.

A ello se unirán varias actividades impulsadas por La Vega Innova. Por un lado, contaremos con el AgriHack Sprint, un hackathon que planteará desafíos relacionados con la gestión de cultivos subtropicales, que tendrán que resolverse con propuestas digitales e innovadoras. Y, por otro lado, el taller de DigiPoda, que enseñará a los asistentes cómo realizar la poda de almendros a través de realidad virtual.

Para darle aún más relevancia a estas experiencias interactivas, hemos organizado una ruta exclusiva por los centros agrícolas más avanzados de Andalucía, que incluye la visita a la Estación Experimental ‘La Mayora’ del CSIC y al Centro IFAPA de Churriana (Málaga). Queremos mostrar a los actores de la industria la realidad de la transformación del campo con proyectos pioneros en regeneración de suelos, agricultura de precisión, sostenibilidad y digitalización de los cultivos.

También tenemos que destacar otra iniciativa clave este año, la celebración de los Premios Chaleco Agricultor, los “Estrella Michelín de la Agricultura”, que hemos trabajado de la mano de ASAJA. Con estos galardones queremos distinguir a los tres mejores profesionales agrícolas de España que están apostando por la innovación, la sostenibilidad y la tecnología en sus explotaciones.

¿Cuáles cree que son las barreras con las que se encuentra el agricultor y ganadero a la hora de introducir innovaciones y nuevas tecnologías en su explotación agraria?

Cuando la tecnología irrumpe de forma tan acelerada, la primera barrera que nos encontramos en cualquier sector es la resistencia al cambio. En el mundo agrícola no es una excepción, de forma que es imprescindible que los agricultores afronten esta transformación cultural necesaria para implementar sistemas avanzados en sus explotaciones, como sensores IoT, IA o aplicar técnicas de precisión. Es vital tomar conciencia de la importancia de adoptar herramientas digitales como un elemento clave para la competitividad del ámbito agro.

Por otro lado, y al tratarse de un modelo históricamente tradicional, muchos de los profesionales del campo pueden encontrar complicaciones en esta adaptación por una falta de conocimientos técnicos y de habilidades para sacar el máximo partido de estas soluciones. La formación aquí es esencial a fin de dar respuesta a los retos presentes y futuros, y profesionalizar el sector.

A ello se le tiene que añadir la necesidad de contar con apoyo económico y financiación para implantar las tecnologías en las fincas, ya que el coste de las mismas puede ser un factor de limitación para su adopción. Con el objetivo de superar estos obstáculos, es fundamental promover políticas públicas que fomenten la capacitación, facilitar el acceso de los actores agrícolas a las tecnologías y contar con respaldo e inversiones económicas que fomenten la modernización de las explotaciones.

La incorporación de innovaciones y nuevas tecnologías al sector agrario, ¿de quién depende? ¿de las empresas privadas, que defienden en primer lugar sus intereses comerciales? ¿de la Administración pública? ¿de las entidades asociativas?

Hay diversos factores que entran en la ecuación. Pero, para que la modernización entre en el campo, es crucial la colaboración, el diálogo y la implicación de todos los actores de la cadena de valor de la agricultura. Desde nuestra experiencia, con una feria que aboga por la creación de sinergias y la cooperación, entendemos que la industria agrícola avanza mejor de un modo conjunto. Las empresas privadas desempeñan un papel clave para desarrollar, innovar y ofrecer soluciones tecnológicas, pero lo harán de forma más efectiva si tienen en cuenta las necesidades del mercado y la viabilidad económica de los agricultores.

Por otro lado, la labor y apoyo de las administraciones públicas también es fundamental, en especial en la creación de políticas e iniciativas de apoyo, incentivos fiscales, subvenciones y programas de formación que contribuyan a adoptar la tecnología en el campo. En este camino, las entidades y asociaciones son un altavoz e intermediario fundamental para trasladar los intereses reales de los productores y agricultores. En definitiva, cada uno de los eslabones de la industria deben ir de la mano porque persiguen un objetivo común, que es aumentar la productividad, modernización y sostenibilidad del presente y futuro agrícola.

Sostenibilidad y eficiencia, mayor rentabilidad, transición ecológica o medioambiental de las explotaciones son condicionantes que deben abordar las explotaciones agrarias, que tienen un coste añadido que luego es muy difícil incorporar a precio de venta de los productos alimentarios. ¿Son los avances tecnológicos parte de la solución para afrontar mejor estas exigencias?

Los avances digitales son un elemento esencial para dar respuesta a los retos de sostenibilidad y rentabilidad que tienen las explotaciones agrícolas. Las tecnologías permiten optimizar los recursos, reducir la huella ambiental y mejorar la eficiencia en la producción.

Por ejemplo, la agricultura de precisión y el uso de sensores facilitan la monitorización y gestión más eficiente del uso del agua o los fertilizantes, lo que no solo disminuye los costes operativos, sino que también minimiza los efectos negativos sobre el medio ambiente.

Por su parte, el empleo de big data y la inteligencia artificial pueden conseguir rendimientos más precisos y mejorar las decisiones estratégicas, aumentando la rentabilidad de las explotaciones. Y qué decir de los robots o vehículos autónomos, que están logrando agilizar la recolección, a la vez que se erigen como alternativas para afrontar el reto de la falta de talento en el sector.

En cuanto a la descarbonización, las tecnologías, igualmente, son una vía para potenciar la economía circular, administrar los residuos, fortalecer la salud del suelo y su biodiversidad, entre otras opciones. Nosotros hablamos siempre de invertir para conseguir estos beneficios. Aunque a muchos les pueda suponer un alto coste inicial, la adopción de estas soluciones digitales, a largo plazo, estimula el rendimiento y optimización de los procesos. Con ello, se generan ahorros significativos que compensan, y pueden ayudar a mantener la competitividad sin trasladar los aumentos de precio a los consumidores.

¿Debería hacerse mucho más desde la óptica público-privada para que el agricultor y/o ganadero pudiese acceder más fácilmente y con más rapidez a herramientas tecnológicas innovadoras que ya han demostrado su eficacia en términos de mejora de rentabilidad, ahorro de costes y, por lo tanto, de competitividad de las producciones?

Como hemos mencionado anteriormente, la colaboración público-privada es clave para el campo conozca las bondades de la digitalización y, en consecuencia, apueste por ella. Al respecto, las administraciones tienen un rol trascendental en la difusión y apoyo, tanto financiero como formativo, de la transformación tecnológica del mundo agrícola. Por su parte, el ámbito privado es el que está siendo referente en la implementación de estas herramientas digitales, siendo el actor que más está acelerando esta revolución.

Así, debemos de aunarnos para remar en la misma dirección: incrementar la competitividad de las explotaciones y asegurarnos su continuidad mediante la innovación. Ejemplo de ello es el que sucede con el desafío del relevo generacional. En este caso, es necesaria la cooperación para que se dé apoyo estratégico, financiero y formativo con el propósito de facilitar que los jóvenes se incorporen en el campo con las tecnologías actuales, para asegurar su viabilidad y futuro sólido.

¿De qué forma la innovación y la tecnología aplicada (IA, blockchain, NTGs, digitalización, robótica…etc.) al sector agrario pueden paliar los daños de catástrofes agroclimáticas, cada vez más recurrentes, como la sequía extrema, las olas de calor o la falta de suficiente agua disponible para riego?

Actualmente, ya estamos viendo cómo, gracias al uso de la IA y del análisis del big data, se pueden prever escenarios de sequía y anticiparse a otros posibles fenómenos climáticos extremos, que ponen en entredicho la continuidad de las explotaciones agrarias.

En este sentido, en Expo AgriTech 2025 exploraremos los modelos predictivos alimentados por datos, que permiten a los agricultores tomar decisiones informadas sobre la gestión de sus cultivos, a la vez que, de la mano de responsables de la AEMET, se enseñará a interpretar las alertas meteorológicas.

Por otro lado, la digitalización y las nuevas soluciones de robótica y automatización pueden optimizar el uso de los recursos, como el agua, en épocas de sequía. Los sistemas de riego inteligente, basados en sensores y conectados a plataformas de control remoto, permiten ajustar en tiempo real el consumo de agua, reduciendo el desperdicio y mejorando su uso.

En la feria contaremos con expertos de la Comunidad de Regantes del Campo de Cartagena, la Junta de Andalucía, Neiker y AquaPositive, entre otros, que junto con grupos operativos, revelarán algunas de las iniciativas y casos de éxito que han llevado a cabo, los cuales están contribuyendo a tener una agricultura más eficiente a nivel hídrico.

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