15 DE julio DE 2025
Según el último informe sobre 'Perspectivas agrícolas de la OCDE y la FAO 2025-2034", serán las economías emergentes las que impulsen el crecimiento de la producción y el consumo de alimentos de origen animal
En la nueva edición, se examinan las tendencias del mercado para la próxima década, centrándose en la mitigación de las emisiones y el impulso de la seguridad alimentaria de los más pobres del mundo.
Así, según un nuevo informe La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), publicado este martes 15 de julio, se espera que la producción y la ingesta de calorías de productos de origen animal aumenten a medida que aumenten los ingresos en los países de ingresos medios, pero se necesitarán nuevos aumentos en la producción de alimentos mediante mejoras en la productividad agrícola para reducir la desnutrición y las Emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) agrícolas a nivel mundial,
El informe Perspectivas Agrícolas 2025-2034 de la OCDE y la FAO es una referencia mundial clave sobre las perspectivas a medio plazo de los mercados agrícolas y pesqueros a nivel nacional, regional y mundial.
La21ª edición del análisis conjunto proyecta que la ingesta mundial de calorías per cápita de productos ganaderos y pesqueros aumentará en un 6% durante la próxima década, impulsada en gran medida por un rápido aumento en los países de ingresos medianos bajos, donde se prevé que el crecimiento alcance el 24 por ciento, casi cuatro veces más rápido que el promedio mundial.
Si bien este aumento de la ingesta de alimentos ricos en nutrientes en los países de ingresos medianos bajos elevará la ingesta media per cápita a 364 kcal diarias, las desigualdades persistentes dentro de los países y entre ellos seguirán siendo un reto.
En los países de bajos ingresos, se prevé que la ingesta media diaria per cápita de alimentos de origen animal sea de 143 kilocalorías, muy por debajo del valor de referencia de 300 kcal utilizado por la FAO para analizar el costo y la asequibilidad de una dieta saludable.
Según afirmó el secretario general de la OCDE, Mathias Cormann, "tenemos las herramientas para acabar con el hambre e impulsar la seguridad alimentaria mundial. Se necesitan políticas bien coordinadas para mantener abiertos los mercados mundiales de alimentos, al tiempo que se fomentan las mejoras de la productividad y la sostenibilidad a largo plazo en el sector agrícola. La OCDE y la FAO pueden apoyar a los responsables políticos de todo el mundo en estos esfuerzos con nuestros datos, análisis y recomendaciones basadas en pruebas".
Por su parte, el director General de la FAO, QU Dongyu, aseguró que "estas proyecciones apuntan a una mejor nutrición para muchas personas en los países en desarrollo, un resultado positivo que debe ampliarse para llegar a los de los países de ingresos más bajos".
Dongyu añadió que "la menor intensidad de carbono de los sistemas agroalimentarios también es bienvenida, pero podemos hacerlo mejor, y la FAO y la OCDE están preparadas para ayudar a reducirla aún más".
Tendencias de productividad
Según las proyecciones, la producción mundial de productos agrícolas y pesqueros aumentará alrededor de un 14% hasta 2034, gracias principalmente al aumento de la productividad en los países de ingresos medianos.
Pero este crecimiento implica una expansión de los rebaños de animales y de las tierras de cultivo. Si bien la producción de carne, productos lácteos y huevos aumentará en un 17 por ciento, los inventarios mundiales totales de ganado vacuno, ovino, porcino y avícola aumentarán en un 7 por ciento.
Estos avances conducirán a un aumento del 6 por ciento en las emisiones directas de GEI agrícolas durante la próxima década, lo que refleja una disminución de la intensidad de carbono de las emisiones directas globales asociadas con la producción agrícola.
Se prevé que las mejoras de la productividad proyectadas ejercerán una presión a la baja sobre los precios reales de los productos agrícolas. Esto podría plantear desafíos significativos para los pequeños agricultores que son vulnerables a la volatilidad del mercado y tienen una capacidad limitada para adoptar las tecnologías innovadoras necesarias para aumentar la productividad.
Además de apoyar los esfuerzos para mejorar el crecimiento de la productividad, los gobiernos también deben garantizar que los agricultores tengan un mejor acceso a los mercados y a los programas de apoyo adaptados a las necesidades locales.
Es necesario redoblar los esfuerzos para mejorar la productividad agrícola a fin de hacer frente al doble desafío de la reducción de la desnutrición y las emisiones de GEI agrícolas, según las Perspectivas. Un análisis de escenarios sugiere que la subnutrición mundial podría erradicarse y las emisiones directas de GEI agrícolas reducirse en un 7 por ciento con respecto a los niveles actuales si se realizan inversiones combinadas en tecnologías de reducción de emisiones y en una mayor producción de alimentos a través de una mejora de la productividad del 15 por ciento.
Para lograr estos objetivos será necesaria la adopción generalizada de las tecnologías de reducción de emisiones actualmente disponibles, como la agricultura de precisión, la mejora de la alimentación del ganado, la mejora de la gestión de los nutrientes y el agua, y de prácticas escalables de bajo costo, como la rotación de cultivos y los cultivos intercalados.
Frente a las posibles interrupciones de la cadena de suministro, la cooperación multilateral y un sistema de comercio agrícola basado en reglas también son clave, ya que las Perspectivas proyectan que el 22 por ciento de todas las calorías cruzarán las fronteras internacionales antes del consumo final. La facilitación de los flujos comerciales agrícolas beneficiará el equilibrio de los déficits y excedentes alimentarios, la estabilización de los precios y la mejora de la seguridad alimentaria y la sostenibilidad.
Principales conclusiones
-Según las proyecciones, la producción mundial de cereales crecerá a una tasa media anual del 1,1 por ciento, impulsada en gran medida por un aumento anual del 0,9 por ciento en los rendimientos. Según las proyecciones, la superficie cosechada aumentará sólo un 0,14 por ciento anual, menos de la mitad de la tasa del 0,33 por ciento de la década anterior.
-Para 2034, el 40 por ciento de todos los cereales serán consumidos directamente por los humanos, mientras que el 33 por ciento se utilizará para la alimentación animal. Se prevé que la producción de biocombustibles y otros usos industriales representen el resto.
-Se proyecta que la demanda mundial de biocombustibles crecerá a una tasa anual promedio de 0,9 por ciento, impulsada principalmente por aumentos en Brasil, India e Indonesia.
-El África subsahariana ilustra las importantes oportunidades que ofrece un conjunto sólido de iniciativas para mejorar la productividad: la cabaña de vacuno de carne de la región es tres veces mayor que la de América del Norte y se prevé que crezca un 15 por ciento, mientras que la producción por animal es solo una décima parte.
-Se proyecta que India y los países del Sudeste Asiático representarán el 39 por ciento del crecimiento del consumo mundial para 2034, en comparación con el 32 por ciento de la última década, mientras que la participación de China se proyecta en el 13 por ciento, frente al 32 por ciento de la última década.
-En los países de ingresos altos, se prevé que el consumo per cápita de grasas y edulcorantes disminuya debido a los cambios en las preferencias, los cambios en las políticas y los nuevos problemas de salud.
Resumen del informe OCDE-FAO:
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