31 DE marzo DE 2026
Los ministros de Agricultura analizaron la situación un año después del lanzamiento de la "Visión de la Comisión Europea para la Agricultura y la Alimentación".
Al respecto, evaluaron los progresos realizados hasta la fecha e intercambiaron opiniones sobre la idoneidad de las iniciativas en curso y previstas, especialmente a la luz de la evolución geopolítica, el conflicto en curso en Oriente Medio, la volatilidad del mercado y los desafíos relacionados con el clima.
De las acciones puestas en marcha hasta ahora, muchos acogieron con satisfacción el enfoque en la renovación generacional y los avances logrados en la simplificación, al tiempo que destacaron la necesidad de nuevas acciones en este sentido.
También analizaron las acciones adicionales necesarias para fortalecer la resiliencia, la competitividad y la seguridad alimentaria en todo el sector agroalimentario de la UE.
La Visión, presentada en febrero de 2025, establece un marco a largo plazo para un sector agroalimentario atractivo, competitivo, resiliente y sostenible para 2040.
En su primer año, la Comisión ha puesto en marcha e implementado una serie de iniciativas en torno a las cuatro prioridades interconectadas de la Visión, incluidas medidas para mejorar la posición de los agricultores en la cadena de suministro alimentario (en particular en lo que respecta a las prácticas comerciales desleales y la organización común de mercados - OCM), la simplificación de las normas relacionadas con la PAC, la mejora de las herramientas de preparación ante crisis y acciones relacionadas con la renovación generacional y la participación de las partes interesadas.
En términos más generales, la Visión busca equilibrar la viabilidad económica con la sostenibilidad ambiental y el desarrollo rural, con el apoyo de la innovación, la investigación y la simplificación. Se están planificando o preparando otras iniciativas, como una estrategia ganadera, un plan para el suministro de proteínas y un plan de acción para los fertilizantes, así como herramientas para fomentar la sostenibilidad y la digitalización.
Para el ministro de Agricultura, Luis Planas, la puesta en marcha de la "Visión" ofrece un “resultado mixto”, con claroscuros. Por un lado, destacan los avances producidos en temas como la modificación de la Organización Común de Mercados, la reforma de la directiva sobre prácticas comerciales desleales o el paquete legislativo sobre el vino.
Pero por el contrario, Planas lamentó que los planteamientos de este documento no hayan tenido reflejo en la propuesta de reforma de la Política Agraria Común (PAC), sobre la que reiteró que debe recuperar la singularidad que siempre ha tenido, con un reglamento único que cubra todas sus actuaciones y una dotación financiera suficiente.
Tampoco la propuesta inicial de Política Pesquera Común (PPC) está a la altura de las necesidades del sector, añadió Planas.
En el Consejo de Ministros, España y Portugal presentaron una proposición conjunta para clarificar aspectos sobre el enlace presupuestario entre la actual PAC y la que resulte de la reforma, ya que con toda probabilidad ésta no va a poder entra en vigor el 1 de enero de 2028.
Planas explicó que esta clarificación resulta especialmente necesaria para asegurar los presupuestos de la Intervención Sectorial Vitivinícola (ISV) y de las Organizaciones de Productores de Frutas y Hortalizas (OPFH).
Cuestiones agrícolas relacionadas con el comercio
Basándose en la información facilitada por la Comisión Europea, el Consejo ofreció directrices políticas adicionales en relación con el tratamiento de las cuestiones agrícolas vinculadas al comercio.
La compleja situación geopolítica a la que se enfrentó la Unión en 2025 se prolongó hasta 2026 y se agudizó aún más, con consecuencias todavía impredecibles para la cadena de suministro agroalimentaria, incluido el comercio.
El impacto en los costes de producción, transporte y distribución de alimentos y, por consiguiente, en los precios para los consumidores, podría ser muy grave.
La situación se complica aún más por el deterioro de la sanidad animal en muchas partes de la Unión.
Los Estados miembros expresaron su apoyo a las medidas de salvaguardia adoptadas en el acuerdo Mercosur y algunos de ellos pidieron que estas medidas se extendieran a todos los acuerdos comerciales.
Asimismo, acogieron con satisfacción el plan de la Comisión Europea para la aplicación de medidas de reciprocidad, que incluye la reducción a cero de los límites máximos de residuos (LMR) de las sustancias más nocivas.
Además, elogiaron la puesta en marcha por parte de la Comisión de una evaluación de impacto y un plan de acción que podrían conducir a la prohibición total de los productos que contengan sustancias prohibidas en la Unión Europea.
También solicitaron un informe actualizado que analice cómo afectan los acuerdos de libre comercio (ALC) al sector agroalimentario de la UE, teniendo en cuenta los acontecimientos recientes.
Los Estados miembros también acogieron con satisfacción el compromiso de la Comisión de reforzar los controles fronterizos dentro de la UE e incrementar las auditorías a terceros países.
Al mismo tiempo, destacaron la necesidad de un fondo de gestión de crisis más amplio en el próximo ejercicio económico, a partir de las lecciones aprendidas de experiencias recientes.
Plan integral urgente frente a la crisis energética
Finalmente, a la luz de la actual situación geopolítica, los Estados miembros instaron a la Comisión a elaborar urgentemente un plan integral para reducir los costes de producción, especialmente en caso de que se prolongue la crisis energética.
Este plan debería incluir medidas para hacer frente al aumento de los costes de los fertilizantes y otros insumos agrícolas.
Al respecto, el ministro Luis Planas, junto a otras delegaciones nacionales, solicitó a la Comisión Europea que elabore un plan de acción para asegurar el abastecimiento de fertilizantes, producto imprescindible para asegurar la rentabilidad de las producciones agrícolas, que se ve dificultado por la guerra en Oriente Medio.
Planas afirmó que, más allá del problema puntual de los precios, la Comisión “debe adoptar aquellas medidas que sean necesarias para encontrar alternativas” y recordó que en esta materia Europa arrastra una vulnerabilidad desde hace tiempo, como ya se evidenció por ejemplo con el estallido de la guerra en Ucrania.
El ministro reiteró que la dependencia externa de los fertilizantes es uno de los puntos débiles que compromete la autonomía alimentaria de la Unión y señaló que el 49% de la urea y el 30% del amoniaco, que son ingredientes básicos para la fabricación de fertilizantes, transitan por el estrecho de Ormuz, lo que ha motivado el encarecimiento de estos productos en las últimas semanas como consecuencia de la guerra contra Irán, y una situación de nuevo “muy compleja”.
Planas recordó para paliar este efecto el Gobierno de España ha incluido en el paquete de medidas para hacer frente a las consecuencias ayudas directas para la adquisición de fertilizantes por valor de 500 millones de euros.
Por otro lado, el Consejo también aprobó, como punto A, las Directrices actualizadas sobre la posición de la UE y sus Estados miembros en los foros del G20/G7 sobre cuestiones relacionadas con la agricultura.
El objetivo general es promover la agricultura sostenible y la seguridad alimentaria mediante la cooperación multilateral, haciendo hincapié en la resiliencia, la acción climática y el apoyo a la pequeña agricultura.
Entre las prioridades clave se incluyen el fortalecimiento de las cadenas de valor mundiales, el fomento de la sostenibilidad y la armonización de las políticas comerciales agrícolas con los acuerdos internacionales.
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