26 DE agosto DE 2025
El sector empresarial y exportador mostró su decepción por los detalles del acuerdo comercial entre la UE y Estados Unidos, que mantiene al sector del vino y al de de bebidas espirituosas con un arancel general del 15%.
Así, por una parte, el Comité Europeo de Empresas del Vino (CEEV), en el que está la Federación Española del Vino (FEV), señaló hace unos días su "profunda decepción" por la declaración conjunta de la Unión Europea y Estados Unidos sobre el pacto comercial, que no incluye al vino entre los sectores exentos del nuevo arancel máximo general estadounidense del 15%.
En un comunicado, el CEEV señala que "esta omisión es especialmente preocupante, dado el estatus del vino como producto estrella de exportación europeo y su importante contribución a la creación de valor en toda la cadena de suministro estadounidense" y consideraron "urgente" eliminar ese arancel y "proteger un sector que genera prosperidad, sostenibilidad y conectividad".
El CEEV recordó también que Estados Unidos es el principal mercado de destino de los vinos europeos y que solo en 2024 las exportaciones de ese producto ascendieron a más de 4.880 millones de euros.
"El arancel estadounidense del 15 %, vigente desde principios de mes, está perjudicando al sector y seguirá reduciendo nuestra facturación, suspendiendo las inversiones y disminuyendo los volúmenes de exportación", señaló este Comité.
Según alertó, los volúmenes de exportación podrían disminuir hasta un 10% inmediatamente, con daños a largo plazo en la cuota de mercado y las relaciones comerciales.
Además, la CEEV recalcó que la tasa arancelaria también perjudicará a Estados Unidos, ya que por cada dólar generado por las exportaciones de vino europeo a EE.UU., los sectores de distribución y hostelería estadounidenses venían obteniendo 4,50 dólares de facturación.
El CEEV insistió en que el vino debe incluirse en las próximas conversaciones entre las autoridades estadounidenses y de la UE, añadiendo que "seguimos confiando en que nuestros productos se beneficiarán de un régimen especial, con aplicación exclusiva de aranceles NMF (nación más favorecida).2
Aunque el vino y las bebidas espirituosas europeas quedarán sujetas a un arancel máximo del 15 % por parte de Estados Unidos bajo el acuerdo entre Bruselas y Washington, la Comisión Europea dijo la pasada semana que buscará reducir la tarifa que se aplica a esta categoría de productos en futuras conversaciones con el país norteamericano.
Según señaló entonces el comisario europeo de Comercio, Maros Sefcovic,"este era uno de los intereses ofensivos más importantes de la Unión Europea, pero desafortunadamente, no logramos incluir este sector entre los que seguirían en el nivel de nación más favorecida. Me gustaría añadir una palabra importante, y es que no lo hemos logrado todavía", añadiendo que ambos equipos negociadores se han comprometido a seguir explorando en qué sectores se podrían reducir los aranceles a futuro.
Lamento nacional
Por su parte, los sectores empresariales de vino y de bebidas espirituosas lamentaron también en sendos comunicados su decepción por que se mantenga para estos productos un arancel general máximo del 15 % por parte de Estados Unidos y demandaron continuar con las negociaciones hasta alcanzar el "cero por cero", es decir, una anulación de tasas arancelarias recíprocas por ambos bloques comerciales, y que el Gobierno español ponga en marcha, mientras tanto, medidas de apoyo.
Según el pacto comercial alcanzado entre la UE y EE.UU, el vino y las bebidas espirituosas europeas quedarán sujetas a un arancel máximo del 15 % por parte de este último país, pero la Comisión Europea (CE) buscará reducir esta tasa en futuras conversaciones con la parte norteamericana.
Al respecto, la Asociación Espirituosos España expresó su profunda decepción por lo que consideran un "fracaso de la declaración conjunta de Estados Unidos y de la Unión Europea", e instó a ambas partes a continuar con las negociaciones hasta alcanzar un acuerdo completo equilibrio "cero por cero".
En un comunicado, Bosco Torremocha, director ejecutivo de Espirituosos España, Bosco Torremocha, mostró también "la voluntad de la organización para colaborar de forma constructiva con todos los actores implicados para lograr una solución duradera, equilibrada y libre de aranceles".
De forma similar la Organización Interprofesional del Vino de España (OIVE) lamentó también que el acuerdo comercial entre la UE y Estados Unidos no haya incluido una exención para el sector vitivinícola europeo. "Se trata de una oportunidad perdida para aliviar una carga arancelaria adicional que penaliza injustamente a un sector estratégico", destacó esta organización en un comunicado.
Ante el actual estado de cosas, la OIVE pide a las autoridades comunitarias y al Gobierno de España que "den prioridad a la defensa del vino español, puesto que se trata de un motor económico que genera más de 20.000 millones de euros y cerca de 400.000 empleos."
Negociación "débil"
También la Conferencia Española de Consejos Reguladores Vitivinicolas (CECRV) expresó su disconformidad ante el mantenimiento por la UE de una estrategia negociadora, que consideró "débil", y "poco ambiciosa", ya que se coonformó con un mal menor, en cuanto a los aranceles a sus productos en el mercado estadounidense.
Según la Cercv, el pacto comercial acordado "no es una buena noticia, porque va a seguir dificultando la presencia de los vinos europeos en este mercado y también de los vinos españoles, ya que el mercado USA no es fácilmente sustituible."
Desde esta organización se consideró que la UE se ha conformado con tener unos aranceles lineales para todos los sectores, que sean inferiores a las amenazas que hacía el presidente Trump.
No obstante, la Conferencia sigue confiando en que puedan seguir abiertas "las negociaciones para se incluyan sectores concretos del ámbito agrario, y entre ellos el vino, con el fin de que pueda beneficiarse en un futuro no muy lejano de alguna excepción".
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