15 DE septiembre DE 2026
El sector de la flota de altura de la localidad vizcaína de Ondarroa reclama soluciones al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, después de llevar amarrados desde hace un mes, debido al fuerte incremento del 227% en el precio del gasoil.
Ese aumento ha dejado bloqueada a la flota vasca, porque salir al mar al día de hoy supone perder dinero, según advirtió el gerente de la flota, Eduardo Ortiz, recalcando que los barcos están perdiendo de media del orden de 20.000 euros a la semana si salen a día de hoy a pescar.
Con la fuerte escalada del precio del gasoil, que se inició en el pasado mes de marzo con la guerra de Irán, y con un precio de venta estancado en lonja, porque no suben los precios de venta en subasta, desarrollar su trabajo supone directamente perder dinero, señaló Ortíz.
Esta situación les ha llevado a amarrar la flota, que es, además, el eslabón más débil de la cadena de suministro y, al vender en subasta, no pueden repercutir el incremento del gasoil, que supone el 60% de los costes de explotación, y tampoco de cualquier otro coste.
Desde Cepesca y la Federación Nacional de Cofradías Pesqueras (FNCP) han solicitado ya una reunión urgente al Ministerio que dirige Luis Planas para que sean efectivas las ayudas aprobadas este verano para hacer frente al impacto de la guerra de Irán.
Según recordó Ortín, Bruselas autorizó en el mes de junio una ayuda directa de hasta el 70% del incremento del gasoil y quieren reclamar al MAPA que se materialice esa ayuda, porque hasta hoy sólo se ha recibido 20 céntimos, que es insuficiente para lo que ha subido de precio el gasoil.
Ortiz indicó también que desde el MAPA les trasladan que no hay presupuesto suficiente, pero espera reunirse con ellos para poder buscar una solución a la actual situación.
Asimismo, la flota de Ondarroa ha solicitado también ayuda al Gobierno vasco para que les apoye en su petición al MAPA.
El responsable de la flota de altura de Ondarroa afirmó, iguamente, que si hay algunos barcos en el mar, es porque tienen miedo a perder la tripulación si no embarcan.
Eduardo Ortíz señaló que, lógicamente, no podemos aguantar mucho tiempo sin pescar, pagando nóminas de trabajadores y sin poder traer pescado, añadiendo que piden esta ayuda solo para poder seguir trabajando. En el caso de la flota de Ondarroa, se trata de 328 las familias que dependen directamente de la pesca, aunque de manera indirecta superarían el millar.
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