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El punto de encuentro de la cadena agroalimentaria

Periódico Digital Qcom.es: El punto de encuentro de la cadena agroalimentaria

11 DE mayo DE 2026

Generalitat e IVIA impulsan un estudio para avalar el uso agrícola del alperujo fresco

La Generalitat y el Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias (IVIA) acordaron el impulso de un estudio para avalar el uso agrícola del alperujo fresco, el subproducto que se genera en las almazaras tras la extracción del aceite de oliva, con el objetivo de disponer de base científica suficiente para solicitar al Ministerio de Agricultura un cambio normativo que permita su aplicación directa en campo bajo condiciones controladas.

El director general de la Industria y Cadena Agroalimentaria, Ernesto Fernández Pardo, destacó que “el objetivo es avanzar con rigor técnico para que las almazaras puedan contar con una solución viable, segura y ajustada a criterios agronómicos y ambientales”.

Actualmente, la normativa estatal permite el uso agrícola de compost de alperujo, alperujo desecado y efluentes de almazara, pero no contempla la aplicación directa del alperujo húmedo o fresco en las parcelas agrarias.

Por ello, la Conselleria de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca trabaja junto al IVIA para reforzar la base técnica que permita defender ante el Ministerio una modificación normativa adaptada a la realidad productiva de la Comunitat Valenciana y facilitar prácticas de economía circular en el sector oleícola.

La Comunitat Valenciana cuenta con 138 almazaras, de las cuales alrededor de un centenar son de base cooperativa y pequeña dimensión. En un año climatológicamente normal, estas instalaciones procesan entre 100.000 y 120.000 toneladas de aceituna y generan un volumen similar de alperujo, cuya gestión supone en muchas ocasiones un coste añadido para las entidades productoras.

Reducir costes y aprovechar recursos

El alperujo es el producto resultante de la extracción del aceite de oliva en sistemas de dos fases. Se trata de una pasta húmeda formada por restos de pulpa, piel, hueso y agua de la propia aceituna, una vez separado el aceite.

Fernández Pardo señaló que “el alperujo no debe verse únicamente como un residuo, sino como un recurso con valor agronómico que puede volver al suelo del que procede, siempre con garantías técnicas y ambientales”.

El director general subrayó que habilitar su aplicación directa en campo, bajo protocolos adecuados, permitiría reducir los costes de gestión que soportan muchas almazaras, facilitar una salida eficiente a este subproducto y reforzar la sostenibilidad de las explotaciones agrícolas.

“Queremos que la economía circular sea útil para el sector. Eso significa buscar soluciones que reduzcan costes, aprovechen recursos propios y mantengan todas las garantías para los suelos, los cultivos y el medio ambiente”, afirmó

Una propuesta con garantías

La Generalitat quiere avanzar en una propuesta basada en criterios científicos, con especial atención a la prevención de posibles riesgos de fitotoxicidad, la protección de suelos y aguas y la definición de condiciones adecuadas de aplicación.

En este sentido, Fernández Pardo insistió en que “no se trata de improvisar, sino de trabajar con el IVIA para disponer de datos sólidos que permitan plantear al Ministerio una regulación más adaptada a la realidad del olivar valenciano”.

El director general concluyó que esta línea de trabajo puede beneficiar especialmente a las pequeñas almazaras y cooperativas, que en muchos casos deben asumir costes elevados para retirar, compostar o tratar estos materiales.

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