15 DE septiembre DE 2025
Los distintas organizaciones representativas de la industria atunera mundial, reunidos en Vigo la pasada semana, acordaron en una declaración conjunta que sus capturas provienen de poblaciones gestionadas cada vez de forma más sostenible y, además, destacaron el papel del atún como "superalimento".
La Declaración (ver abajo), que fue aprobada al concluir la World Tuna Conference, que reunió durante dos días a más de 350 profesionales de este ámbito poesquero de medio centenar de países, asegura que "la sostenibilidad es una realidad y que una gestión eficaz y colaborativa es fundamental para garantizar la salud a largo plazo de las pesquerías de atún."
Así, indican que, pese a que existen desafíos en algunas especies y regiones oceánicas, el caladero atunero está siendo gestionado de manera efectiva a nivel global. No obstante, para proseguir con los avances "se considera imprescindible que todos los operadores adopten de forma consensuada las medidas de conservación y ordenación, siempre en base a los datos científicos."
Asimismo, en la Declaración se considera que la digitalización supone una oportunidad de mejorar los mecanismos de vigilancia y control mundiales para acabar con la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada.
Por otro lado, se indicó que en la conferencia se resaltó, a través de la perspectiva científica del investigador norteamericano Nick Ralston, el concepto de atún como un "superalimento", junto a los importantes beneficios del pescado para la salud.
Al respecto, en la Declaración se incide en que "las conservas de atún pueden, por extensión, también considerarse un superalimento gracias a su excepcional perfil nutricional, convirtiéndolas en una opción accesible, saludable y sostenible para una alimentación equilibrada."
Pese a ello, la industria atunera reconoce la importante necesidad de mejorar la comunicación sobre los beneficios del consumo de atún con el objetivo de acercarse al consumidor, recalcando que "entender a fondo al nuevo consumidor será más importante que nunca" y que, además, "ya no basta con ofrecer un buen producto: se requiere una propuesta integral que se alinee con sus rutinas, estilos de vida y canales de compra preferidos".
En este sentido, la industria atunera expresó su compromiso "con la protección de los derechos humanos y de las condiciones laborales justas a lo largo de su cadena de suministro".
Asimismo, consideró necesario valorizar los subproductos del atún como un eje clave para avanzar hacia un modelo circular, que permita el aprovechamiento integral de los recursos marinos, y que puede aplicarse en sectores como la alimentación funcional, la nutrición animal, la cosmética o la industria farmacéutica.
También, los participantes en este evento constataron que la industria atunera está presente en todos los continentes, operando en mercados diversos que responden a realidades específicas, pero subrayaron que "existen desafíos comunes que requieren una respuesta global y coordinada".
En este sentido, reafirmaron su "compromiso con una visión global de cooperación, que permita avanzar hacia un modelo más sostenible, innovador y resiliente, cuestión que obliga a operar bajo las mismas reglas de juego, especialmente en los tratados de libre comercio, con unas condiciones simétricas y con plenas garantías de cumplimiento competitivo".
El Congreso, organizado por la patronal del sectgor conservero Anfaco-Cytma y que se celebró bajo el lema "Llegar al nuevo consumidor", participaron entre otros representantes de empresas con intereses en el sector atunero de Francia, Italia, Hungría, Tailandia, Vietnam, Australia, China, Nueva Guinea, Yemen, Ghana, Brasil, Colombia o Ecuador, que concentran más del 90% de la pesca y transformación del atún a nivel mundial.
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