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El punto de encuentro de la cadena agroalimentaria
 

Periódico Digital Qcom.es: El punto de encuentro de la cadena agroalimentaria

16 DE julio DE 2026

¿En qué consiste la II Estrategia Nacional para la Equidad Territorial y el Reto Demográfico?

El Consejo de Ministros, a propuesta del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miter), aprobo el pasado 14 de julio la II Estrategia Nacional para la Equidad Territorial y el Reto Demográfico, una hoja de ruta que ofrece una respuesta actualizada, coherente y ambiciosa a los profundos cambios que atraviesan los territorios rurales y de baja densidad en España.

Como toda estrategIa se trata de un documento rector de la política de reto demográfico y lucha contra la despoblación que establece las grandes líneas de acción y medidas que deberán desarrollarse en los distintos niveles de la Administración, de acuerdo con sus competencias.

Pero no solo eso, interpela también a la sociedad civil, buscando la máxima integración.

Para lograr ese propósito, esta II Estrategia se organiza en torno a siete elementos fundamentales: cinco pilares verticales y dos ejes transversales, que dan sustento al resto:

-Pilar 1- Resiliencia y adaptación a la emergencia climática en los territorios: el medio rural y las zonas de reto demográfico son ámbitos muy vulnerables ante el cambio climático y requieren de instrumentos para reconocer los servicios ambientales que presta, el aprovechamiento de las potencialidades vinculadas a la transición ecológica y la mejora de su resiliencia climática.

-Pilar 2- Equidad territorial en el acceso a infraestructuras y servicios:  busca reducir las brechas urbano-rurales en el acceso a servicios e infraestructuras, asegurar condiciones equitativas de bienestar y calidad de vida en todo el territorio y lograr un acceso funcional a los servicios esenciales.

-Pilar 3- Dinamismo socioeconómico-local: al impulsar el desarrollo endógeno, la atracción de talento, la creación de empleo de calidad, la diversificación económica adaptada a las singularidades de cada territorio y respetuosa con el entorno, a través de la innovación, el emprendimiento, el desarrollo de la economía social y la cooperación intermunicipal.

Pilar 4- Igualdad e inclusión en los territorios: apoyo a la cohesión social, igualdad e identidad social inclusiva, que promueve el arraigo, la igualdad de oportunidades y la integración social a través de políticas activas de acogida e inclusión dirigidas a mujeres, jóvenes, familias, personas mayores, migrantes nacionales y extranjeros, y otros colectivos vulnerables o con necesidades particulares.

-Pilar 5- Cultura, identidad y arraigo: apoyo a la cultura local, preservando sus activos y promoviendo una comunicación plural y representativa de la realidad rural contemporánea, alejada de los estereotipos y visiones sesgadas, que visibilice las posibilidades, las transformaciones y aportaciones del medio rural a la sociedad en su conjunto, fortaleciendo la cohesión social, cultural y simbólica del territorio, y generando orgullo de pertenencia y capital social.

Eje transversal 6- Ciencia, investigación y herramientas de conocimiento: proporcionar datos, análisis, investigaciones y creación de conocimiento por y para el medio rural y las zonas de reto demográfico, que sirvan a las administraciones públicas para diseñar políticas eficaces y que puedan ser puestos al servicio de la comunidad investigadora, de las asociaciones y otros actores del territorio y de la ciudadanía.

Eje transversal 7- Gobernanza, perspectiva rural y planificación: reforzar la gobernanza multinivel, la participación, la escalabilidad territorial y las capacidades técnicas de las entidades locales. Actualizar los marcos normativos y reforzar las herramientas que permitan implementar el mecanismo rural de garantía y mejorar el diseño y ejecución de las estrategias territoriales y de las políticas públicas.

Enfoque territorial integrado

Esta política transversal y multifacética se aterriza mediante el Plan Estatal País de los 30 Minutos, que incluirá una actuación integrada de todos los Ministerios, sobre todo aquellos con presencia en el territorio, siendo también imprescindible la cooperación de las CC.AA. y las entidades locales.

El Plan nace de la aplicación del concepto de “ciudad de proximidad” o “ciudad de 15 minutos” a zonas de menor densidad urbana, ciudades pequeñas y zonas rurales.

El objetivo es asegurar que las personas que residen en estos entornos puedan acceder a los servicios cotidianos en torno a media hora de distancia.

Para facilitar los análisis territoriales desagregados que permitan fundamentar políticas basadas en evidencias en entornos rurales, la Estrategia se acompaña de la construcción de un Observatorio de equidad territorial y reto demográfico.

Esta herramienta de estudio y evaluación, basada en distintos indicadores, proporcionará un análisis de la complejidad y la detección de las vulnerabilidades de cada territorio, facilitará el diseño de políticas públicas y actuaciones adaptadas a las condiciones concretas y mejorará la información disponible para avanzar en los diagnósticos y la evaluación de las políticas públicas.

Amplio proceso participativo

Según señala el Miterid, esta Estrategia es fruto de un amplio proceso participativo iniciado con una consulta pública previa en febrero de 2025, que recibió 193 aportaciones de entidades del mundo rural, municipios y particulares, algunas de las cuales reunían aportaciones de distintas entidades.

A su vez, el texto se enriqueció con talleres con la sociedad civil en el Foro de Cohesión Territorial, el asesoramiento de expertos del mundo académico, y los debates con las comunidades autónomas en el marco de la Comisión Sectorial de Reto Demográfico.

Tras su presentación en febrero de 2026, se abrió un segundo proceso de participación pública, en el que se recibieron 63 aportaciones procedentes de Ayuntamientos y Diputaciones, comunidades autónomas, universidades, empresas, asociaciones, fundaciones y ciudadanos a título individual.

Dentro de la Administración autonómica, presentaron propuestas las comunidades de Canarias, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Extremadura y Madrid. 

Por tanto, la Estrategia se configura como un texto consensuado y basado en el mejor conocimiento científico, que servirá de hoja de ruta para todos los actores de esta política transversal y multifacética. 

Indicadores demográficos

Solo como referencia, destacamos los indicadores demográficos en los pequeños núcleos del medio rural. En el informe se señala que, si bien los indicadores demográficos responden a múltiples factores y su evolución suele apreciarse mejor en el medio y largo plazo, en los últimos años se observan un cambio en la tendencia de los pequeños municipios y las áreas rurales, con la llegada de nuevos habitantes, el cambio hacia un saldo migratorio positivo, y la reversión de la salida continua de población joven y femenina.

Frente a una situación de pérdida generalizada de población en los municipios de menos de 5.000 habitantes a inicios de la década de 2010, se observa un punto de inflexión hacia el crecimiento a partir de 2018 y, más aún, desde 2020, con un aumento considerable de habitantes en municipios de menos de 5.000 habitantes, de más de 40.000 personas en 2020.

Si entre 2011 y 2017 estos municipios perdieron 359.320 habitantes, entre 2018 y 2024 han ganado 152.545 personas.

Esta tendencia positiva, se añade en el informe alcanza a un importante número de municipios. En concreto, más del 40% de los municipios de menos de 5.000 habitantes ha ganado población en estos últimos años, lo que refleja que no es un fenómeno aislado o limitado a determinadas poblaciones, sino que hay una clara tendencia hacia un mayor interés de la población por habitar en estos entornos.

Esta evolución está directamente relacionada con la llegada de población a las áreas rurales, que propicia que los saldos migratorios en el medio rural sean positivos, más desde la pandemia, en 2020, cuando se produce un movimiento excepcional hacia las áreas rurales, indica este informe.

Si entre 2011 y 2017 el saldo migratorio de los municipios de menos de 5.000 habitantes es negativo, de -184.000 personas, entre 2018 y 2024 el saldo migratorio pasa a positivo, con la llegada de cerca de 440.000 nuevos habitantes.

Además de cambiar la tendencia demográfica de los pequeños municipios, los datos de población desde 2018 destacan por la extensión del saldo migratorio positivo a un número elevado de municipios, incluso alejados de las áreas urbanas.

El cambio de tendencia se aprecia en el hecho de que el porcentaje de municipios con saldo migratorio positivo a más de 90 minutos de una ciudad (> 50.000 hab.) entre 2018 y 2024 es superior al de municipios a menos de 15 minutos de una ciudad del periodo 2011-2017.

Dinámica migratoria rural

Según se señala, el cambio en la dinámica migratoria del medio rural es positivo, tanto por su intensidad como por su extensión en el territorio. Se trata de un proceso vinculado tanto a las migraciones exteriores como a la llegada de población desde otras áreas del país, y está mejorando otras variables demográficas como el porcentaje de población joven y femenina que reside en los pueblos.

No obstante, hay que tener en cuenta que la despoblación de las áreas rurales es un proceso estructural, con una emigración intensa desde hace más de medio siglo en la mayor parte del interior peninsular y que, en los momentos más críticos, no solo ha afectado a los pequeños municipios sino también a las cabeceras de comarca e incluso a las ciudades pequeñas y medias.

Por ello, si bien la tendencia actual ha cambiado en sentido positivo, en muchos municipios pequeños el saldo migratorio positivo no compensa aún las pérdidas derivadas de la dinámica interna de la población: un saldo vegetativo negativo derivado de la baja natalidad y, sobre todo, del envejecimiento de la población, más acusado en las áreas rurales.

Esto da lugar a patrones de evolución demográfica diferentes en el territorio, en función de la proximidad a las grandes áreas urbanas, el dinamismo de las áreas rurales y las características de las propias zonas.

Como se puede comprobar, a pesar de los avances en los indicadores demográficos, deben intensificarse las políticas de cohesión territorial en algunas áreas.

El movimiento de población hacia los pequeños municipios se puede relacionar con la evolución de otros indicadores, como el crecimiento de población ocupada en muchos pequeños municipios, cifras que también muestran un crecimiento en la tasa de ocupación femenina, cuyo análisis y evolución se desarrolla también en este estudio.

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