Comenzar la búsqueda
 

buscar

Búsqueda en los contenidos de la web
El punto de encuentro de la cadena agroalimentaria

Periódico Digital Qcom.es: El punto de encuentro de la cadena agroalimentaria

13 DE mayo DE 2026

¿Qué evolución experimentó el sector vitivinícola en el mundo durante 2025?

Jboiv

La Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV) publicó el martes 12 de mayo su informe anual sobre la situación del sector vitivinícola mundial, en el que se presentaron los principales datos sobre la producción, el consumo y el comercio internacional en 2025.

De acuerdo a ello, las últimas cifras demuestran que el sector vitivinícola mundial está reaccionando de alguna forma a los efectos inmediatos de las políticas comerciales, al tiempo que se adapta a los cambios a largo plazo en materia de clima y consumo.

Al respecto, el valor del comercio mundial se mantiene en niveles significativamente más altos que antes de la pandemia de COVID, aunque tanto el volumen como el valor disminuyeron en 2025 debido a las políticas arancelarias y a factores económicos.

La producción mundial de vino se vio afectada por fenómenos climáticos en ambos hemisferios, lo que dio lugar a una cosecha mundial escasa por tercer año consecutivo. Esto contribuyó, como aspecto positivo en sí, a compensar los efectos de la disminución del consumo mundial en los últimos años. Un descenso impulsado de nuevo por las presiones económicas sobre los consumidores, así como por los cambios en los patrones de consumo en los mercados más maduros, como los europeos.

En este sentido, el director general de la OIV, John Barker, declaró que 'en los últimos años, el sector vitivinícola se ha ido adaptando a los continuos retos climáticos, económicos y sociales.'

Baker señaló, en concreto, que 'en 2025 las perturbaciones en el comercio internacional, provocadas por las políticas arancelarias, constituyeron un impacto externo adicional que los productores, los exportadores y la cadena de suministro tuvieron que gestionar.'

En general, añadió el director general, 'el sector vitivinícola mundial está demostrando su resiliencia, tanto buscando nuevas oportunidades de mercado como ajustando la capacidad de producción en función de la demanda. El comercio y el valor de los productos se mantienen sólidos, y los recientes acuerdos comerciales bilaterales o multilaterales contribuirán a crear condiciones favorables para la evolución de los mercados.'

Baker afirmó también que 'la OIV seguirá apoyando a sus países miembros y al sector compartiendo datos clave, elaborando normas y recomendaciones con base científica y promoviendo la cooperación internacional para avanzar en nuestros intereses comunes.'

Adaptación gradual del viñedo a nivel mundial

Según la OIV, la superficie vitícola mundial se redujo por sexto año consecutivo, hasta alcanzar los 7 millones de hectáreas en 2025 (-0,8% respecto a 2024), a medida que los principales países vitivinícolas de ambos hemisferios la adaptan a las condiciones del mercado.

Por su parte, la producción de vino sigue estando por debajo de los promedios históricos. La OIV estima que la producción mundial de vino alcanzará los 227 millones de hectolitros en 2025, ligeramente por encima del mínimo histórico registrado en 2024 (+0,6%).

La variabilidad climática siguió afectando a la producción en numerosas regiones. Además, la producción en algunas de las principales regiones se vio afectada por las decisiones de reducir la capacidad productiva.

Por el contrario, países como Brasil, Nueva Zelanda, Sudáfrica y Moldavia se beneficiaron de un repunte, tras las cosechas reducidas de 2024.

Evolución de las tendencias de consumo

Se estima que el consumo mundial de vino alcanzará los 208 millones de hectolitros en 2025, con un descenso del 2,7% con respecto a 2024. Esto refleja, añade la OIV, el efecto combinado de los cambios estructurales a largo plazo en los mercados maduros, la evolución del comportamiento de los consumidores y la reciente presión económica sobre el poder adquisitivo.

Los principales mercados en crecimiento para 2025 fueron Portugal, Brasil, Japón y algunas zonas de Europa Central y Oriental.

Nueve de los diez principales mercados sufrieron descensos, empezando por el primero de todos, Estados Unidos, que tuvo un descenso del 4,3%, hasta los 31,9 millones de hectolitros.

Contracción del comercio internacional

El valor del comercio mundial, según la OIV, se mantiene en niveles significativamente más altos que antes de la pandemia de COVID-19, aunque las exportaciones mundiales de vino descendieron a 94,8 Mhl en 2025 (-4,7%), mientras que el valor de las exportaciones cayó a 33.800 millones de euros (-6,7%), también un 4,4% por debajo de la media de los cinco últimos ejercicios.

La reducción de los volúmenes comerciales refleja una menor demanda mundial y una mayor incertidumbre relacionada con las políticas arancelarias y las tensiones comerciales en general, añade esta Organización.

En su informe anual, la OIV vincula esos descensos en el comercio internacional a los aranceles que impuso Donald Trump a los vinos importados en Estados Unidos, pero también a la caída de la demanda en los principales países consumidores y a ciertos movimientos en la cotización de divisas.

Una de las consecuencias fue el descenso del 2,1% del precio de los vinos exportados, a una media de 3,56 euros por litro, que refleja los ajustes aplicados por las presiones inflacionistas, pero también a una mayor competencia entre los exportadores, ante las dificultades de comercialización.

Así, destaca que las importaciones de vino de EE. UU. descendieron a 5.500 millones de euros, un 11,5% menos en comparación con 2024, pero manteniéndose pese a este retroceso como el primer importador mundial de vino en valor.

Equilibrio inestable

A pesar de esta caída, la proporción de vino que se comercializa a nivel mundial se mantiene en un nivel elevado (46%).

Por tanto, según la OIV, el equilibrio del mercado se mantiene, en líneas generales, bajo control. Un tercer año de producción mundial relativamente baja significa que la producción y el consumo están, en términos generales, equilibrados, lo que minimiza el impacto de la disminución del consumo en los niveles de existencias.

Aunque la producción parece superar al consumo, hay que tener en cuenta también los usos industriales, como la destilación, la elaboración de vinagre, los productos derivados del vino y las bebidas espirituosas.

Se calcula que estos otros usos representan una media de aproximadamente 30 millones de hectolitros al año.

En 2025, la OIV estima que la diferencia entre la producción mundial de vino y el consumo será de unos 18,7 millones de hectolitros.

Principales zonas de producción y consumo

En Europa, hubo descensos marcados en el consumo en los principales mercados, con Francia (-3,2%), Italia (-9,4%), Alemania (-4,3%), Reino Unido (-2,4%), España (-5,2%) y Rusia (-5,5%).

El contrapunto en materia de consumo lo puso Portugal, con un incremento del 5,6%.

Fuera del Viejo Continente, lo más sobresaliente fue el hundimiento de la demanda del 13 % en China, que refleja una contracción continua que lleva en marcha desde 2018.

España, que es el tercer productor mundial por detrás de Italia y Francia, sufrió una contracción del 7,7%, hasta los 28,7 Mhl (un 17% por debajo de la media quinquenal) en el tercer año consecutivo de sequía y olas de calor, que mermaron los rendimientos.

Sus exportaciones cayeron un 2,2% en volumen, hasta 19,6 Mhl y un 3,9% en valor, hasata los 3.000 millones de euros.

Por su parte, la producción aumentó ligeramente en Italia, un 0,7% con 44,4 Mhl, y se quedó estable en Francia, con 36,1 Mhl, en cualquier caso un 16 % inferior a la media de los cinco últimos ejercicios.

Francia, en cualquier caso, siguió siendo el líder por el valor de sus exportaciones de vinos con 11.200 millones de euros, que descendieron (un 3,2 %) como también lo hicieron en volumen (un 2,3 % a 12,5 millones de hectolitros.

En Sudamérica, la producción de vino en Argentina disminuyó levemente (-1%, hasta 10,8 Mhl), pero las exportaciones cayeron mucho más (-6,8% en volumen, hasta 1,9 Mhl y un 10,3 % en valor a 600 millones de euros).

En Chile, la producción se recortó un 9,9%, hasta 8,4 Mhl, el nivel más bajo desde 2007, lo que significa una caída importante del 25,9 % respecto a la media quinquenal, debido a los efectos de la persistente escasez de agua, la creciente variabilidad climática y el deterioro de los mercados de exportación.

De hecho, las ventas de los vinos chilenos en el mercado exterior cayeron un 9% en volumen en 2025, hasta 7,1 Mhl, y un 8 % en valor hasta 1.400 millones de euros.

Brasil fue también aquí a contracorriente, debido a un incremento extraordinario de la producción interna del 80,6%, hasta 2,8 Mhl, con unas condiciones climáticas muy favorables. Además, su consumo se disparó un 41,9%, hasta alcanzar su máximo histórico con 4,4 millones de hectolitros.

INFORME DE LA OIV SOBRE EL ESTADO DEL SECTOR VITIVINÍCOLA MUNDIAL EN 2025

Vídeo de la presentación del director general de la OIV, John Baker [EN]]: AQUÍ

Qcom.es no se responsabiliza ni se identifica necesariamente con las opiniones expresadas por sus colaboradores, limitándose a convertirse en canal transmisor de las mismas