7 DE abril DE 2026
Ignacio Miranda. Periodista
Además de su repercusión en los carburantes, el bloqueo del Estrecho de Ormuz está causando un importante déficit de fertilizantes nitrogenados vitales para la agricultura, es decir, para nuestra alimentación.
La cosa se pone seria. Un tercio del mercado mundial de estos compuestos sale por el Golfo Pérsico. La crisis podría desembocar en la pérdida de decenas de millones de toneladas de alimentos, con graves consecuencias para la población del planeta, especialmente en África.
Se constata de nuevo la importancia tanto de la soberanía energética como de la alimentaria, estrechamente ligadas y fundamentales en la economía.
Gaspar Ros Berruezo, catedrático de Tecnología de los Alimentos de la Facultad de Veterinaria de Murcia, defiende que ha llegado el momento de reducir la dependencia de los fertilizantes sintéticos derivados de combustibles fósiles, y apostar en su lugar por el uso de nitrógeno biológico fijado en los residuos, principalmente estiércol, purines y subproductos generados por la ganadería.
Como se ha hecho siempre pero con toques de innovación, una transición hacia sistemas agroalimentarios basados en una bioeconomía circular para garantizar la seguridad alimentaria mundial. Porque en 2050 seremos 10.000 millones de almas y tenemos que comer a diario.
La aplicación de la tecnología permite la recuperación de nutrientes a partir de residuos orgánicos, producir hidrógeno verde desde de energías renovables, y construir sistemas alimentarios más resilientes y descentralizados.
La denostada ganadería, la que fija población en el medio rural, ya no es solo fuente de proteína, sino pilar de la fertilización orgánica necesaria para la producción vegetal. España, por su potencial pecuario, podría recuperar entre 200.000 y 400.000 toneladas de nitrógeno anuales, reduciendo significativamente la dependencia de fertilizantes nitrogenados importados.
Buena parte de ellas en Castilla y León, que lidera la cabaña bovina y ocupa posiciones de cabeza en porcino, ovino y avicultura.
Además, el 60% de los suelos de la Unión Europea muestra signos de degradación, y el empleo de estiércol y restos orgánicos es la vía más eficaz para restaurarlos.
Ventajas de la verdadera economía circular. Que no falte voluntad.
Qcom-es © 2026 | Todos los derechos reservados