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El punto de encuentro de la cadena agroalimentaria

Periódico Digital Qcom.es: El punto de encuentro de la cadena agroalimentaria

C y León: la Junta flexibiliza la PAC ante las adversidades meteorológicas extremas

La Junta de Castilla y León publicó este martes 18 de febrero  una resolución que flexibiliza el cumplimiento de los requisitos para optar a determinadas ayudas de la PAC, debido a las adversidades meteorológicas extremas de la presente campaña agrícola, declarada oficialmente como excepcional en el último Consejo de Gobierno.  

Así, ante la imposibilidad de realizar ciertas prácticas agrícolas por las continuas lluvias, la nueva normativa fija diferentes excepciones en el cumplimiento de los regímenes voluntarios en favor del clima, el medio ambiente y el bienestar animal (ecorregímenes) y en las intervenciones medioambientales y climáticas de desarrollo rural (agricultura ecológica y cultivos industriales sostenibles).  

En el caso de los ecorregímenes, se flexibilizan las prácticas de rotación de cultivos con especies mejorantes y la de siembra directa:  

En rotación de cultivos, se reduce la rotación obligatoria del 50 al 25%. Además, se permite la rotación con barbecho tras un cultivo de leguminosas.

El porcentaje de cultivos mejorantes se mantiene en el 10%, pero el porcentaje de leguminosas se reduce de forma general del 5 al 2,5%. 

En la práctica de siembra directa, se reduce el porcentaje de rotación del 40 al 25% de la superficie acogida a la práctica. Igualmente se permite la rotación con barbecho tras un cultivo de leguminosas en 2025.  

Por su parte, en las intervenciones medioambientales y climáticas de Desarrollo Rural:  

En la intervención de agricultura ecológica, la certificación de la producción obtenida se estimará en función de la media de la zona. 

En cultivos agroindustriales sostenibles (remolacha azucarera), si la siembra es menor al 80% de la superficie de contrato, se deberá presentar una alegación y aportar dos fotografías georreferenciadas posteriores al 15 de marzo con la situación de la parcela donde se preveía la siembra de remolacha. 

La declaración como excepcional de la campaña agrícola posibilita adoptar medidas de apoyo al sector agrario por “catástrofe natural grave o fenómeno meteorológico grave que afecta seriamente a la explotación”, conforme a la normativa europea, lo que permite establecer el alcance de las obligaciones y criterios de las ayudas financiadas por los fondos FEAGA y FEADER.  

Ya, el Consejo de Gobierno de la Junta de Castilla y León aprobó la semana pasada la declaración de excepcionalidad de la actual campaña agrícola tras los continuos episodios de lluvia registrados desde noviembre, que han provocado efectos directos sobre las fincas de cultivo como la saturación del suelo; la imposibilidad de que la maquinaría pueda entrar en las parcelas; dificultadas para la realización de siembras, abonados y tratamientos; incremento del riesgo de compactación, o mayor incidencia de asfixia radicular, entre otros. 

Ayudas extraordinarias

Por otro lado, la organización agraria ASAJA de Castilla y León solicita del Gobierno de España que haga extensivo a esta comunidad autónoma, a Castilla y León, el paquete de medidas que aprobó ayer martes en Consejo de Ministros para el sector agrario de Extremadura y Andalucía afectado por las borrascas de las últimas semanas.

Sin entrar en la valoración de las medidas, ASAJA de Castilla y León considera que los agricultores de esta comunidad autónoma deben de tener el mismo derecho a percibir las ayudas, ya que, en mayor o menor medida, según los casos, se han visto afectados por la climatología excepcional de las últimas semanas.

De hecho, la Junta de Castilla y León declaró como excepcional la campaña agrícola 2025-2026 debido a los fenómenos meteorológicos adversos registrados en esta Comunidad en los últimos meses.

Este periodo de abundantes e incesantes lluvias han ocasionado pérdidas en las cosechas que están sin recolectar, como el maíz, la remolacha, la patata y los cultivos hortícolas, y pérdidas sobre todo en el cereal y otros cultivos herbáceos.

Además, Castilla y León, eminentemente cerealista, afronta una campaña abocada al desastre por los daños ocasionados por las intensas borrascas: en unos casos por no poder sembrar y en otros por el serio deterioro de la planta y la aparición de las malas hierbas, plagas y enfermedades, apunta esta organización agraria.

El campo de Castilla y León, que cultiva productos por lo general de escaso valor añadido y poco margen económico, se enfrenta a un año en el que serán inevitables las pérdidas debido a esta situación sobrevenida de lluvias.

Por ello, es necesario el apoyo de las distintas Administraciones públicas, de la Junta y sobre todo del Estado, y no se puede consentir que se aprueben medidas discriminatorias con este territorio y que colocarán en desventaja competitiva a nuestros productores con respecto a los de otras partes de España.

Además de los daños en los cultivos, las lluvias y posteriores riadas han ocasionado también pérdidas en infraestructuras, que se requiere que sean reparados. Daños propiciados por la situación de abandono de los ríos arroyos y cauces por parte del organismo de cuenca, la Confederación Hidrográfica del Duero, que ni los limpia, ni los deja limpiar por iniciativa privada.

Fotos: www.asajacyl.com 

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