22 DE enero DE 2026
El sector pesquero de Bizkaia estima injusta y excesiva la prohibición de pescar durante un mes en el Golfo de Vizcaya para proteger a los delfines y otros pequeños cetáceos, y demanda a la UE que, al contrario, proteja a la flota europea, fuente de alimentos saludables, frente al aumento del pescado de importación que no está obligado a pasar los controles.
En concreto, el gerente de la OPPAO-Organización de Productores de Pesca de Altura de Ondarroa, Mikel Ortiz, lamentó,en declaraciones a la agencia EFE que los dos barcos de arrastre en pareja, Kaxu y Kaxarra, de ese municipio "deban volver a amarrar en puerto para cumplir con la prohibición de pescar impuesta por la Comisión Europea, que se extenderá hasta el 20 de febrero, debido a que Bruselas ha decretado la veda de pesca de un mes en esta zona por tercer año consecutivo.'
La decisión de Bruselas afectará a unos 300 barcos, de los cuales unos 40 son españoles y dos de ellos, los citados del puerto vizcaíno de Ondarroa.
Según Ortiz, es evidente que no somos los únicos causantes de los varamientos de delfines, tras recordar que esta especie no está en peligro de extinción en el Atlántico Norte, sino que existe sobreabundancia de la especie.
Califica el paro de medida injusta, excesiva y desproporcionada, porque no tiene en cuenta el impacto económico y social que tiene en nuestra flota y en los pescadores, ya que las ayudas fijadas por esta veda no suponen ni el 25% de los ingresos que se dejan de percibir al no poder salir a pescar.
'Solo los 2 barcos de la flota de Ondarroa, que van a tener que dejar de pescar dejaán de aportar a las familias de este país 125.000 kgs de merluza, con un impacto económico de medio millón de euros, que está muy lejos de verse compensado con una ayuda de apenas 140.000 euros del Gobierno, y con 29 trabajadores que dejarán de cobrar el salario durante 4 semanas."
El gerente de la OPPAO puso el dedo en la llega al señalar que, "actualmente Europa ya depende en un 70% del pescado de importación, que llega de Asia, Sudáfrica, Argentina o Chile. Un pescado que, además, no está obligado a pasar los mismos controles pesqueros, sanitarios y laborales que se exigen a la flota pesquera europea."
Ortiz avisó que 'no podemos mantener este ritmo de restricciones, reglamentaciones, vedas y cierres impuestos y, al mismo tiempo, competir contra un pescado de importación, que entra sin ningún tipo de control al mercado y a bajo precio.'
En este sentido, recalcó que 'el consumidor europeo tiene que empezar a dar un paso adelante y decidir qué pescado quiere consumir, si el de fuera o el pescado capturado por la flota de aquí, la flota Europea, en nuestras aguas, cumpliendo con todos los requisitos que nos impone la Comisión Europea.
Al respecto, Mikel Ortiz lamentó también que, "a pesar de haber invertido en dispositivos acústicos, que emiten ondas acústicas para molestar durante la actividad pesquera a cetáceos delfines y marsopas", y que resultan eficaces para ahuyentar a esas especies, la Comisión Europea no nos eschucha y ha vuelto a ordenar la parada de actividad.'
Ortiz señaló, por último, que 'se debe proteger el medio ambiente y a los delfines, pero también a los pescadores, a nuestra flota pesquera, que somos un sector primario debilitado, que produce alimentos que son un fuente de salud y que, a pesar de cumplir con las normas y de llevar cámaras a bordo de nuestros barcos para garantizar que cumplimos con todas las medidas legales, seguimos siendo un sector constante de sospecha.'
"No puede ser que salgamos a la mar y todos los días tengamos que demostrar nuestra inocencia, que estamos realizando nuestro trabajo, ni más ni menos, y somos los primeros interesados en preservar" el medio marino natural para poder seguir pescando en el futuro', señaló Ortiz.
Qcom-es © 2026 | Todos los derechos reservados