18 DE julio DE 2025
La Asociación de Organizaciones Nacionales de Empresas Pesqueras de la UE (Europêche) señaló que la Comisión Europea pretende consolidar diversos instrumentos de financiación bajo asociaciones nacionales y regionales para apoyar la inversión y la reforma.
Uno de los pilares clave -el Fondo Europeo de Prosperidad y Seguridad Sostenibles Económica, Territorial, Social, Rural y Marítima- fusionaría el Fondo Europeo Marítimo, de Pesca y de Acuicultura (FEMPA) con varios otros programas, incluidos los relacionados con la agricultura, la cohesión y el desarrollo regional.
Según Europêche, tal decisión ignora la importancia estratégica de la pesca, como una de las pocas políticas verdaderamente comunes de la UE, sorprendentemente omitida incluso del título del nuevo fondo.
Esto claramente envía una señal desalentadora al sector pesquero europeo y a las comunidades costeras que dependen de él.
El Marco Financiero Plurianual (MFP) es el presupuesto a largo plazo de la UE, con una duración de siete años. No es solo un instrumento financiero, sino una hoja de ruta política que refleja las prioridades estratégicas de la UE y cómo pretende abordar los retos comunes.
El MFP actual, que abarca el período 2021-2027, ya ha sido revisado en dos ocasiones; la más reciente ha supuesto un recorte de 105 millones de euros al Fondo Europeo Marítimo, de Pesca y de Acuicultura (FEMPA).
Si bien la Comisión afirma que este nuevo marco mejorará la coherencia, simplificará los procedimientos y aumentará la flexibilidad, Europêche advierte de una doble absorción de la financiación de la pesca: primero, mediante su fusión con fondos más amplios de la UE, y segundo, al alinear los recursos del FEMPA con los objetivos del Pacto para los Océanos , lo que diluiría aún más su capacidad para abordar las necesidades específicas del sector pesquero.
Por ejemplo, el nuevo fondo podría utilizarse para subvencionar una amplia gama de iniciativas de la economía azul -como la energía marina y oceánica, la biotecnología y la desalinización- que podrían competir directamente con las prioridades principales de la pesca por recursos financieros limitados.
El sector subraya la contradicción entre las prioridades políticas de la Comisión -como la competitividad, la resiliencia y la autonomía estratégica- y el tratamiento del sector pesquero.
Apoyo debilitado
Según Javier Garat, presidente de Europêche, "esperábamos una dotación financiera ambiciosa que reconociera el papel vital de la flota pesquera en el suministro de una alimentación saludable, la seguridad alimentaria y la protección del clima. En cambio, estamos asistiendo a un debilitamiento del apoyo a un sector que ya se encuentra bajo una fuerte presión y en constante declive."
Estas presiones incluyen el aumento vertiginoso de los costes operativos, la competencia en el mercado mundial, la escasez de mano de obra y las crecientes restricciones regulatorias, añade esta Asociación.
El sector también está alarmado por la baja asignación de 2.000 millones de euros para la pesca, especialmente en comparación con el presupuesto total del FEMPA de 6.100 millones de euros para el período 2021-2027, máxime teniendo en cuenta que el presupuesto general de la UE ha aumentado de 1,2 billones de euros a 2 billones.
Además, la ausencia de tasas de cofinanciación definidas para los buques de más de 12 metros, sumada a la falta general de medidas financieras obligatorias para abordar los desafíos de la pesca, deja a los Estados miembros con plena discreción sobre si asignar fondos a la flota pesquera y cómo hacerlo.
Esto deja el futuro del sector, señala Europêche, a merced de las prioridades nacionales, con el riesgo de un apoyo desigual en toda la UE y la creación de unas condiciones de competencia desiguales que socavan la competencia leal y la cohesión dentro del Mercado Único.
Europêche también enfatiza las consecuencias más amplias de la falta de financiación para la pesca: reducción de la producción de la UE, aumento de los precios al consumidor y creciente dependencia de las importaciones de alimentos.
Según recalca Garat, "Las políticas restrictivas de financiación socavan directamente la soberanía alimentaria de la UE y el desarrollo de una flota moderna y competitiva. Las subvenciones deberían destinarse de forma más eficaz a incentivar volúmenes de producción sostenibles, en lugar de alimentar la burocracia o una investigación desconectada de la realidad en el agua".
En conclusión, Europêche insta a los responsables políticos de la UE a corregir el rumbo, señalando que "esto no es lo que nos prometieron. Seguiremos trabajando con el Consejo y el Parlamento Europeo para garantizar que se reconozcan las necesidades específicas de nuestro sector y para asegurar un fondo reforzado e independiente dedicado a la pesca."
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