4 DE mayo DE 2026
La asociación que representa al sector pesquero de la Unión Europea, Europêche, expresa su decepción tras la evaluación de la Comisión Europea de la Política Pesquera Común (PPC), que confirma lo que el sector lleva años advirtiendo: la PPC no ha cumplido sus objetivos de sostenibilidad socioeconómica, a pesar de que la flota opera bajo elevados estándares medioambientales.
Tras dos años de reflexión y consulta, el sector esperaba soluciones concretas.
Sin embargo, la evaluación se limita en gran medida a reiterar problemas conocidos, ofreciendo un diagnóstico incompleto de un sector sometido a una presión creciente, en lugar de una hoja de ruta clara para revertir su rápido declive. De hecho, el informe apunta hacia una mayor reducción de la flota como principal solución.
Si bien la evaluación reconoce reducciones significativas de la presión pesquera en aguas de la UE, también destaca la lenta recuperación de las poblaciones de peces, el deterioro del rendimiento económico y los persistentes desafíos estructurales de la flota europea.
No obstante, Europêche considera preocupante que el análisis ponga un énfasis predominante en factores externos —como el cambio climático, la evolución geopolítica y la volatilidad de los mercados— sin valorar suficientemente cómo el diseño de las políticas, las decisiones regulatorias y los resultados de las negociaciones con terceros países también han influido directamente en la situación actual.
Por ejemplo, la obligación de desembarque ha generado situaciones de “especies estrangulantes” (choke species), cierres tempranos de pesquerías y un aumento de los costes, sin lograr las mejoras esperadas en selectividad, pese a las inversiones realizadas por el sector en nuevas tecnologías.
Esto refuerza las preocupaciones históricas del sector sobre el carácter irrealista, impracticable y poco adaptado de algunas normas de la PPC a la realidad de las pesquerías mixtas.
Además, los cierres espaciales y las regulaciones medioambientales han reducido significativamente el acceso a los caladeros y desplazado la actividad pesquera, incrementando los costes operativos sin los aumentos esperados en las poblaciones de peces.
Un sector en alarmante declive
La evaluación confirma una tendencia preocupante: la flota pesquera de la UE continúa reduciéndose, con descenso del empleo, envejecimiento de la mano de obra y de la flota, y un aumento de las presiones geopolíticas. Esta tendencia se ha acelerado en los últimos dos años hasta alcanzar un punto crítico.
Al respecto, Javier Garat, presidente de Europêche, declaró que 'esta evaluación confirma nuestras preocupaciones, pero no aborda las causas de fondo. Tras años de análisis, el sector esperaba soluciones; lo que vemos en su lugar es la descripción de una flota que pierde terreno de forma constante, tanto dentro como fuera de la UE, siendo sustituida progresivamente por flotas extranjeras e importaciones. Como consecuencia, Europa está perdiendo influencia estratégica y autonomía en materia pesquera'.
'Lo que falta es una reflexión real de la Comisión Europea sobre su propia política y su desempeño, y sobre si las decisiones adoptadas han dado los resultados esperados. Además, desde la última reforma de la PPC, los pescadores se enfrentan a un marco regulatorio cada vez más complejo y gravoso, a menudo basado en la desconfianza, que requiere una simplificación urgente', concluyó.
Seguridad alimentaria y autonomía estratégica en retroceso
Los pescadores europeos han logrado importantes avances medioambientales bajo uno de los marcos más exigentes del mundo.
En la actualidad, más de 60 poblaciones del Atlántico se explotan en niveles de rendimiento máximo sostenible (RMS), frente a solo 5 en 2009.
Según la FAO, el 75,8% de las poblaciones evaluadas en el Atlántico Nordeste son biológicamente sostenibles, cifra que asciende al 86,6% ponderada por desembarques.
Sin embargo, estos avances no se traducen en mayores capturas ni producción. Los indicadores de mercado confirman además el debilitamiento estructural de la autonomía de la UE en productos pesqueros.
El último informe del Observatorio Europeo del Mercado de los Productos de la Pesca y de la Acuicultura (EUMOFA) muestra niveles históricamente bajos de desembarques en la UE, con previsiones de mayor deterioro.
Llamamiento a una revisión específica de la PPC
En este sentido, Europêche insta a la Comisión Europea, a los Estados miembros y al Parlamento Europeo a ir más allá del diagnóstico y adoptar medidas correctoras inmediatas mediante una revisión específica de la PPC centrada en:
· Reequilibrar los tres pilares de la sostenibilidad: medioambiental, económico y social
· Revisar políticas ineficaces, incluida la obligación de desembarque, para garantizar que sean prácticas y aplicables
· Actualizar las normas de gestión de la flota y avanzar en una transición energética realista para el sector
· Reducir la carga y la complejidad regulatoria, que actualmente perjudican la competitividad y la inversión
· Garantizar igualdad de condiciones frente a competidores internacionales e importaciones
· Restablecer la viabilidad de la flota y favorecer el relevo generacional
Para esta organización, que defiende los intereses de las flotas pesqueras de la UE, se necesita urgentemente una revisión específica de tipo “ómnibus” que aborde incoherencias más allá del Reglamento básico de la PPC —incluyendo los planes plurianuales, el Reglamento de Control, el actual fondo de pesca y el marco de acceso a aguas profundas— para corregir errores, simplificar, reducir la burocracia y proporcionar alivioR inmediato al sector.
La evaluación de la PPC debe marcar un punto de inflexión.
Europêche insta a los responsables políticos a reconocer que la trayectoria actual es insostenible y a adoptar medidas correctoras decisivas sin demora.
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