19 DE junio DE 2026
Esta dinámica estuvo marcada por un desequilibrio estructural, donde la oferta de animales fue claramente superior a una demanda interna y externa muy debilitada, lo que obligó al sector a priorizar la fluidez de las salidas, destacó la Asociación Interprofesional del Vacuno de Carne (Provacuno).
La demanda interna se mantuvo retraída debido a la persistente inflación y la pérdida de poder adquisitivo, lo que llevó al consumidor a priorizar proteínas más económicas como el pollo o el cerdo.
A nivel industrial, los mataderos operaron con cámaras frigoríficas llenas de stock, lo que eliminó cualquier urgencia compradora y provocó retrasos en las programaciones de sacrificio.
En el ámbito internacional, la carne española siguió perdiendo competitividad frente a otros orígenes como Polonia, Alemania o Brasil, que operaron con precios más agresivos.
La exportación en vivo, aunque se reactivó, fue insuficiente para aliviar las bolsas de ganado acumulado. Además, la celebración de la Fiesta del Cordero desvió la demanda hacia el ovino. Y paralelamente, mercados clave como Argelia apenas registraron operaciones.
Desde la óptica productiva, el mes se caracterizó por una importante acumulación de animales pesados, especialmente en la zona Centro, cuya comercialización resultó muy complicada.
Ante la expectativa de nuevas bajadas, el mercado libre operó con ofertas muy agresivas por debajo de las referencias oficiales para asegurarse la salida del ganado.
A finales de mes, el objetivo principal del ganadero ya no era el precio, sino recuperar el flujo de ventas para evitar un mayor colapso en las explotaciones.
Finalmente, la nota de alivio para el productor llegó desde el mercado de reposición, que tras meses de resistencia empezó a registrar descensos en los precios de pasteros y mamones.
Aunque la caída del precio de la carne sigue comprometiendo la rentabilidad, esta moderación en los costes de entrada aporta algo de oxígeno económico a los cebaderos ante un verano que se prevé largo y complicado, señaló Provacuno.
Por categorías
En el análisis por categorías, los añojos lideraron las correcciones durante todo el mes, penalizados por su peso excesivo y la falta de dinamismo en la exportación.
Los de clasificación R y pesos intermedios alcanzaron un precio medio de 7,06 €/kg, lo que supuso un incremento de +0,28 €/kg respecto a mayo de 2025 y 25 céntimos menos que respecto a abril de 2026.
En la clasificación U, para el mismo rango de peso, la cotización se situó en 7,27 €/kg, con una subida interanual de +0,30 €/kg y un retroceso mensual de -0,26 €/kg.
En el caso de las hembras cruzadas, mostraron un comportamiento dispar: las de mayor calidad (E y U) resistieron mejor, mientras que las más pesadas y de categorías inferiores sufrieron depreciaciones rápidas por el exceso de engrasamiento.
La ternera R de pesos intermedios registró un precio de 7,28 €/kg, mientras que la categoría U alcanzó los 7,50 €/kg.
Estas cifras representaron aumentos interanuales de +0,41 €/kg y +0,44 €/kg, respectivamente. Mensualmente tuvieron descensos de 18 y 19 céntimos respectivamente.
Por último, el frisón también terminó cediendo a la presión general, ajustando sus precios para mantener un diferencial competitivo que evitara ser sustituido por el cruzado tipo R.
El frisón se valorizó en 6,71 €/kg para los animales de más de 220 kg, situándose +0,21 €/kg por encima del mismo mes del año anterior y -0,16 €/kg respecto a abril de 2026.
Sacrificios y comercialización
Durante marzo de 2026, los mataderos españoles sacrificaron 199.148 cabezas de vacuno, lo que supone un incremento del 4,08% respecto a marzo de 2025.
La producción alcanzó las 60.441 toneladas, registrando un crecimiento interanual del 7,08%. Y el peso medio de las canales se situó en 303,50 kg, un 2,88% más que en el mismo mes del año anterior.
En el ámbito del comercio exterior, la balanza comercial de carne de vacuno mantuvo un saldo positivo. Las exportaciones totales de carne (fresca y congelada) alcanzaron las 19.218 toneladas, mientras que las importaciones se situaron en 15.015 to neladas
Las exportaciones de carne fresca ascendieron a 16.306 toneladas, lo que representa un aumento interanual del 14,65%. Los principales destinos fueron Portugal, Italia y Argelia.
Por su parte, las importaciones de carne fresca descendieron un 4%, hasta las 11.312 toneladas. Los principales países de origen fueron Países Bajos, Italia y Polonia.
En el segmento de carne congelada, las exportaciones se redujeron, situándose en 2.911 toneladas. Francia, Portugal y Marruecos fueron los principales destinos.
En contraste, las importaciones de carne congelada aumentaron, hasta alcanzar las 3.703 to neladas, siendo Brasil el primer país importador en esta categoría.
En el comercio exterior de animales vivos continuó manteniéndose la ausencia de exportaciones de bovino a terceros países.
En sentido contrario, las importaciones mostraron una evolución positiva, con un incremento del 8,03% en las entradas de mamones y un notable aumento del 59,86% en las importaciones de pasteros.
En cuanto a los precios, las cotizaciones del vacuno registraron una corrección durante marzo, con una caída mensual del 2,34%.
Sin embargo, el precio de la carne para el consumidor continuó mostrando una evolución al alza, tal y como refleja el IPC de la carne de vacuno, que aumentó un 0,50% respecto al mes anterior
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