14 DE abril DE 2026
La Comisión Europea aprobó, en virtud de las normas de la UE sobre ayudas estatales, un programa alemán de 1.300 millones de euros para apoyar a los propietarios y gestores de turberas drenadas que se comprometan a rehumedecer sus terrenos.
El programa tiene como objetivo reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, mediante el aumento del almacenamiento de carbono en las turberas.
El plan alemán
Las turberas son ecosistemas de humedales donde la materia vegetal no se descompone por completo y se acumula en forma de turba, que actúa como un depósito natural de carbono.
En Alemania, el drenaje de las turberas, que actualmente se utilizan para la agricultura y la silvicultura, es responsable del 7% de las emisiones anuales de gases de efecto invernadero.
Con este plan, el gobierno alemán pretende prevenir una mayor descomposición de la turba y, en la medida de lo posible, restaurar los suelos de turba como sumideros naturales de carbono .
El programa respaldará medidas para la rehumidificación permanente y extensiva de turberas y para su posterior uso agrícola y forestal con niveles elevados de agua, en lo que se conoce como paludicultura.
En concreto, el programa cubre los costes de los servicios de asesoramiento preparatorio, las inversiones para la fase de implementación, la compensación por los daños económicos derivados de la rehumidificación y la ayuda para el establecimiento de las paludiculturas.
En el marco de este programa, la ayuda se otorgará mediante subvenciones directas y cubrirá hasta el 100% de los costes subvencionables.
Para incentivar la adopción de medidas de rehumidificación y contribuir al desarrollo de un mercado viable para la paludicultura, los beneficiarios que se adhieran al programa en el plazo de un año podrán optar a una bonificación por rapidez del 20%.
Los beneficiarios elegibles son las partes interesadas en la implementación de proyectos de rehumidificación a gran escala en Alemania, como propietarios de terrenos, gestores de tierras y propietarios de infraestructuras de drenaje.
El programa estará vigente hasta el 31 de diciembre de 2029.
La evaluación de la Comisión
La Comisión evaluó el plan con arreglo a las normas de la UE sobre ayudas estatales, en particular el artículo 107, apartado 3, letra c), del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea (TFUE), que permite a los Estados miembros apoyar el desarrollo de determinadas actividades económicas en determinadas condiciones, y las Directrices de 2022 sobre ayudas estatales en los sectores agrícola y forestal y en las zonas rurales («Directrices agrícolas de 2022»).
En este sentido, la Comisión concluyó que:
El programa facilita el desarrollo de una actividad económica y tiene un efecto incentivador, ya que los proyectos no se llevarían a cabo sin el apoyo público.
El plan es necesario y apropiado para lograr los objetivos perseguidos y la ayuda cumple con las condiciones pertinentes de las Directrices Agrícolas, ya sea directamente o por analogía.
La ayuda es proporcionada , ya que se limita al mínimo necesario y tendrá un impacto limitado en la competencia y el comercio entre los Estados miembros.
Esta ayuda genera efectos positivos que compensan cualquier posible distorsión de la competencia y el comercio en la UE.
Sobre esta base, la Comisión aprobó el plan alemán con arreglo a las normas de la UE sobre ayudas estatales.
Las Directrices Agrícolas de 2022 ofrecen orientación sobre cómo la Comisión evalúa la compatibilidad de las medidas de ayuda estatal en el sector, de conformidad con el artículo 107, apartado 3, letra c), del TFUE.
Estas Directrices crean un marco flexible y adecuado para ayudar a los Estados miembros a prestar el apoyo necesario y contribuir, entre otras cosas, a los objetivos de la Política Agrícola Común.
Las Directrices Agrícolas de 2022 tienen como objetivo ayudar a los Estados miembros a diseñar medidas nacionales y alcanzar los objetivos nacionales y de la UE con el menor coste posible para los contribuyentes y sin distorsiones indebidas de la competencia en el Mercado Único.
Para Teresa Ribera, vicepresidenta Ejecutiva para una Transición Limpia, Justa y Competitiva, "la recuperación de la humedad en las turberas drenadas de la UE es un paso importante para alcanzar nuestros objetivos climáticos, pero también plantea desafíos para las tierras agrícolas. El plan que hemos aprobado hoy ofrece importantes incentivos para desarrollar nuevas cadenas de valor sostenibles, teniendo en cuenta a todas las partes interesadas."
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