16 DE enero DE 2026
El Tratado de Alta Mar , formalmente conocido como Acuerdo sobre Diversidad Biológica Fuera de la Jurisdicción Nacional (BBNJ), entró en vigor este sábado 17 de enero de 2026.
La Unión Europea y sus Estados miembros celebran este importante hito en la conservación y el uso sostenible de los océanos. Este acuerdo histórico proporciona un marco para la gobernanza común de aproximadamente la mitad de la superficie de nuestro planeta y el 95 % del volumen de los océanos , que representan el hábitat más extenso del planeta.
En concreto, el acuerdo permitirá establecer áreas marinas protegidas (AMP) en alta mar; regular la explotación de los recursos genéticos marinos; evaluar el impacto ambiental de las actividades humanas actuales y futuras, es decir, entre ellas la actividad pesquera, así como apoyar a los países en desarrollo mediante programas de creación de capacidad y transferencia de tecnología marina.
Hasta ahora, el Acuerdo ha sido ratificado por 81 Partes, incluida la UE y 16 de sus Estados miembros, y firmado por 145 países.
Un papel clave para la UE
La UE y sus Estados miembros han liderado el proceso político y las negociaciones de este acuerdo, cuya conclusión y adopción en 2023 supuso un gran éxito del multilateralismo y un logro histórico en el derecho internacional y la gobernanza de los océanos.
El 19 de septiembre de 2025, dos años después de su adopción, el acuerdo alcanzó el umbral de 60 ratificaciones necesario para su entrada en vigor 120 días después, el 17 de enero de 2026.
Como copresidente de la Coalición de Alta Ambición sobre BBNJ, que reúne a 46 países, la UE mantiene su firme compromiso al más alto nivel político.
La UE y sus Estados miembros están participando actualmente en debates preparatorios para la primera Conferencia de las Partes (COP), que tendrá lugar dentro de un año después de la entrada en vigor del Acuerdo BBNJ.
La UE también se ha comprometido a apoyar la aplicación del Tratado, especialmente en los países en desarrollo, a través del Programa Mundial para los Océanos de la UE.
Este programa, financiado por la UE con 40 millones de euros, se puso en marcha en la tercera Conferencia de las Naciones Unidas sobre los Océanos en junio.
Su primera fase consiste en asistencia técnica a demanda, dotada con 10 millones de euros, que ya está plenamente operativa.
Además, la UE también es un contribuyente clave al trabajo inicial de la Secretaría de la BBNJ, organizada por DOALOS, la División de Asuntos Oceánicos y del Derecho del Mar de las Naciones Unidas.
Según la Comisióln Europea, las zonas fuera de la jurisdicción nacional comprenden la alta mar y los fondos marinos fuera de la jurisdicción nacional.
Contienen recursos marinos y biodiversidad, y aportan invaluables beneficios ecológicos, económicos, sociales, culturales, científicos y de seguridad alimentaria a la humanidad.
Sin embargo, se encuentran bajo una presión creciente debido a la contaminación, la sobreexplotación, el cambio climático y la pérdida de biodiversidad. El nuevo Tratado aborda estos desafíos, en particular ante la creciente demanda futura de recursos marinos (para alimentos, medicamentos y energía, por ejemplo).
Este Tratado de Alta Mar también contribuirá a aumentar la coherencia, la coordinación y las sinergias entre las actividades relacionadas con los océanos que llevan a cabo muchas organizaciones y partes interesadas, contribuyendo así a una gestión más integral de las actividades en alta mar.
FOTO portada: Ballena jorobada saltando fuera del agua en Australia. ©Nicolás Faramaz/stock.adobe.com
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